Steve Kerr firmó un nuevo contrato de dos años para continuar como entrenador de los Golden State Warriors, anunció el equipo este martes. El acuerdo, alcanzado el fin de semana pasado, asegura la continuidad del coach más ganador en la historia de la franquicia, pese a la temporada más difícil de su etapa al frente del equipo.
La decisión llega después de una temporada marcada por lesiones y bajo rendimiento. Golden State terminó con registro de 37-45, quedó décimo en la Conferencia Oeste y fue eliminado en el play-in ante los Phoenix Suns. Fue la segunda vez en tres años que los Warriors no clasificaron a los playoffs.
Durante la campaña, el equipo perdió a Jimmy Butler por una lesión de rodilla en enero, sufrió la baja de Stephen Curry durante 27 partidos por una lesión en la rodilla derecha, y se quedó sin Moses Moody desde marzo, cuando el delantero debió someterse a una cirugía de rodilla izquierda.
El gerente general Mike Dunleavy respaldó la renovación: “Estamos encantados de que la etapa de Steve con los Warriors continúe. Su impacto en nuestra franquicia ha sido enorme, mucho más allá de los campeonatos y del increíble éxito en la cancha. El carácter y el liderazgo que demuestra cada día ayudan a marcar el tono de lo que esperamos que nuestra franquicia represente.”
En sus 12 años al frente de Golden State, Kerr acumula un récord de 604-333 en temporada regular y 104-48 en playoffs, con cuatro campeonatos de la NBA (2015, 2017, 2018 y 2022), seis apariciones en las Finales y el premio al Entrenador del Año en 2015-16.
Al término de la derrota en Phoenix que selló la eliminación, Kerr se abrazó con Curry y Green y reconoció que ese momento podría haber sido el último de los tres juntos. La renovación despeja esa incógnita, al menos por dos temporadas más.



