La fiebre generada por la Copa del Mundo 2026 no solo benefició a las marcas deportivas tradicionales y a la venta de jerseys oficiales. Cadenas de moda, firmas de street style y empresas vinculadas históricamente a otras disciplinas encontraron en el torneo una oportunidad para lanzar colecciones inspiradas en el futbol y en la identidad nacional, con el objetivo de atraer consumidores y dinamizar sus ventas.
Durante las semanas del Mundial, los aparadores se llenaron de playeras, sudaderas, tenis, gorras y accesorios con los colores de México y de otras selecciones participantes. Algunas de estas colecciones contaron con licencias oficiales de la FIFA, mientras que otras apostaron por diseños inspirados en el ambiente mundialista sin formar parte de la oferta deportiva tradicional.
La identidad nacional amplía el mercado
Entre las empresas mexicanas que aprovecharon esta coyuntura estuvo Panam, que lanzó la colección Mexa, integrada por tenis, playeras y sudaderas inspiradas en los colores y símbolos nacionales. Aunque la colección coincidió con el Mundial, la empresa buscó posicionarla más allá del torneo. “Se diseñó para demostrar el orgullo de ser mexicano y no cargar con la etiqueta de que solo se vistiera durante algunas semanas”, explicó Paola Reglín, directora de Marketing y Comunicación de Panam.
La directiva señaló que el Mundial 2026 funcionó como un catalizador para la colección al incrementar la demanda de productos relacionados con México, en un contexto donde millones de consumidores buscaban participar en la celebración del torneo. La estrategia se reflejó en los resultados comerciales: de acuerdo con la compañía, las ventas de la colección crecieron 30% durante el Mundial, un desempeño relevante para una empresa cuyo portafolio está concentrado principalmente en calzado.
Los productos con mejor respuesta fueron los tenis unisex y una camiseta para mujer. “La primera camiseta que lanzamos para mujer repuntó en ventas en sus primeros tres días. Fue una sorpresa porque en este torneo pudimos observar un incremento y una mayor participación de las mujeres por vestir algún jersey o playera que apoyara a la selección”, comentó Reglín.
El fenómeno alcanzó a otras marcas de moda
Panam no fue la única empresa que buscó capitalizar el interés generado por el futbol. New Era, una marca asociada principalmente con las licencias de la NFL, la NBA y las Grandes Ligas de béisbol, incorporó una oferta de gorras y playeras con una estética más cercana al futbol durante el torneo. También Vans, tradicionalmente vinculada al skateboarding y a la cultura urbana, lanzó productos inspirados en la Copa del Mundo para conectar con consumidores atraídos por el evento.
El fenómeno también alcanzó al segmento de fast fashion. Bershka y Pull & Bear, pertenecientes al grupo español Inditex, así como C&A, destinaron durante las primeras semanas del Mundial espacios en sus tiendas para comercializar colecciones con los colores de México y de otras selecciones nacionales. Conforme avanzó el torneo y concluyó la participación mexicana, estas líneas comenzaron a desaparecer de los aparadores.
“Vamos a empezar a ver paulatinamente la salida de las colecciones con descuento, es parte del juego comercial, además de que también por cambio de estación indirectamente todas las marcas entramos a la temporada de rebajas”, explicó Reglín.
Pero más allá de los ciclos comerciales, el desempeño de estas colecciones refleja que el consumo asociado al Mundial fue más allá de la afición deportiva y estuvo impulsado por un sentimiento de identidad nacional, reforzado por el hecho de que México fuera una de las sedes de la Copa del Mundo. “Esta temporada de fútbol sacó nuestro orgullo de ser mexicanos. Creo que es una combinación de ambas cosas, pero la energía colectiva movió la aguja hacia el orgullo de albergar una Copa del Mundo, sin importar qué tanto pudieras saber de fútbol”, afirmó Paola Reglín.



