Colombia conquistó el Estadio Ciudad de México y puso el sabor que le faltaba al Mundial. Los colombianos que andan por toda la Ciudad de México tomaron por asalto el estadio e hicieron una fiesta mejor que la del día de la inauguración.
Por: Carlos Barrón
17 de junio de 2026 - 21:18 Hrs
La afición colombiana se sintió en casa en el Estadio Ciudad de México. Hugo Sánchez reportó que el equipo colombiano se lanzó al abordaje de Uzbekistán con un Estadio Ciudad de México coloreado de amarillo y tomado de punta a punta por sus aficionados.
Se prendió por fin este estadio, remodelado y que incluso el día de la inauguración sufrió de una extraña frialdad en sus tribunas que dejaron inconclusa la fiesta. Aunque México triunfó sobre Sudáfrica, en el inmueble faraónico de la Calzada de Tlalpan, en el sur de la ciudad, no hubo fiesta como la que se hizo en el Ángel de la Independencia.
Aparentemente la gente es más pueblo en las calles que en las gradas y los mexicanos lo comenzaron a sentir con un público sigiloso en su presentación. Los colombianos no se anduvieron con sofisticaciones: penachos, tambores, cencerros, cadencias y baile, toda Colombia conquistó la Ciudad de México.
Hugo Sánchez capturó la oleada amarilla de los colombianos. Desde días antes del juego avisaron que la oleada amarilla era real. Así fue como llegaron a la principal arteria de la ciudad, Paseo de la Reforma, y así bien se agolparon en el Estadio Ciudad de México con un lleno que se desbordaba en una noche cargada de reguetón.
En las calles aledañas al estadio, dentro de las venas de la Colonia Santa Úrsula, hubo más fiesta que el día de la inauguración. Bailes, cervezas y desfogue.
Carlos Barrón informó que los integrantes de la Barra Sangre Azul, del equipo Cruz Azul, identificados con el colombiano Willer Ditta, se acercaron con sus instrumentos para apoyar a los colombianos. "Venimos por que sí, porque somos latinos y apoyamos a Colombia y porque ahí juega Ditta y aunque no llegó al Mundial, también Kevin Mier, campeones de México".
Trompetas, tambores y mucho ambiente se vio en la zona. Dentro, el estadio era una garganta rasgada en gritos, con un peso tremendo auditivamente. Tuvo que venir Colombia a poner la fiesta en el Mundial.
Temas relacionados
- Mundial 2026
- Selección de Colombia



