El sector eólico mexicano se prepara para un repunte histórico con inversiones estimadas en 5,000 millones de dólares para la instalación de hasta 14 parques eólicos hacia 2029, según informó Gerardo Pérez Guerra, presidente de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (Amdee). Este impulso responde a las nuevas convocatorias gubernamentales que abarcan proyectos privados, esquemas mixtos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) e iniciativas alineadas con la planeación vinculante.
Capacidad adicional de 4,000 megawatts
De concretarse todos los proyectos, se incorporarían hasta 4,000 megawatts (MW) de nueva capacidad eólica al Sistema Eléctrico Nacional, lo que representaría un incremento significativo frente a los 8,131 MW actuales distribuidos en 16 estados, con Oaxaca, Tamaulipas y Nuevo León como líderes. Pérez Guerra destacó que existe un gran apetito inversor, pero advirtió que los plazos son ajustados: “Hay un gran apetito, un gran impulso, pero hay que ver que efectivamente los tiempos den para desarrollarlos todos, porque la apuesta es muy grande para que todo se incorpore pronto y lograr que estén antes de que termine la administración”.
Crecimiento de la demanda eléctrica
El país enfrenta una demanda eléctrica creciente, impulsada por la digitalización, la expansión de centros de datos y los procesos de electrificación. Esto hace indispensable contar con más capacidad de generación. Pérez subrayó que, si los proyectos no se consolidan en los tiempos previstos, es crucial que no se pierda el apetito de inversión, ni por parte de las autoridades ni de los inversionistas privados.
Desafíos específicos de la energía eólica
Aunque las convocatorias incluyen tanto proyectos solares como eólicos, Pérez explicó que los parques eólicos enfrentan mayores desafíos que las plantas fotovoltaicas. “Si es que se dan las condiciones que se están planteando en este momento, todo el tema de la agilización de los permisos, lo que tiene que ver con la convocatoria vinculante, hablamos de la primera, si eso se da, realmente como la estamos platicando, planeando, incluso firmado, yo creo que a las solares no les veo tema para que ya salgan en 2028-2029”, señaló.
En contraste, los proyectos eólicos dependen de factores externos como la disponibilidad de turbinas, cuya fabricación es más lenta que la de paneles solares. Además, el transporte hasta los sitios de instalación es complejo y las condiciones climáticas, como las ventanas de viento, pueden retrasar la construcción entre uno y dos meses según la zona y la temporada. Pérez enfatizó que “hay factores que no controlamos, como la entrega de las turbinas, cuya fabricación lleva mucho más tiempo que la de un panel fotovoltaico”.
Problemas globales de suministro
Esta situación no es exclusiva de México. Desde la pandemia, se han registrado afectaciones globales en la proveeduría de equipos de generación, desde paneles solares y aerogeneradores hasta turbinas de gas, lo que ha limitado el desarrollo de proyectos debido a los largos tiempos de espera para las entregas.
Necesidad de inversión en transmisión
Otro aspecto crítico es la red de transmisión. Pérez Guerra señaló que “debe ser una inversión muy rápida y ágil, necesaria y paralela a todos estos proyectos de generación para que, mientras el inversionista compra turbinas o paneles, el gobierno esté haciendo líneas, subestaciones o los refuerzos necesarios”. La coordinación entre autoridades y privados es fundamental para evacuar la energía generada en distintas regiones del país.
El representante del sector concluyó que, pese a los retos, la ventana de oportunidad es única y requiere de acciones coordinadas para no perder el impulso. El éxito de estos proyectos dependerá de la agilización de permisos, la disponibilidad de equipos y la inversión en infraestructura de transmisión.



