El gobierno de Nuevo León, a través de la Secretaría de Desarrollo Regional y Agropecuario (SEDRA), ha dispuesto inspecciones físicas para todo el ganado que ingrese al estado desde otras entidades, con el objetivo de evitar la entrada de ejemplares contagiados con gusano barrenador y otras enfermedades.
Esta medida representa un refuerzo significativo en los mecanismos de control zoosanitario, ya que anteriormente las autoridades solo podían revisar la documentación de los cargamentos. Ahora, gracias a un convenio con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), se realizarán revisiones físicas directas a los animales.
Punto de Verificación e Inspección Zoosanitaria de Linares
Como parte de esta estrategia, se ha revitalizado el funcionamiento del Punto de Verificación e Inspección Zoosanitaria (PVI) de Linares, punto clave por donde ingresa una gran parte del ganado procedente de Tamaulipas. Según informó Marco González, titular de SEDRA Nuevo León, "es un paso trascendental para blindar Nuevo León del gusano barrenador y proteger a nuestra ganadería".
González precisó que aproximadamente el 50 por ciento del ganado que se engorda en Nuevo León proviene de Tamaulipas, lo que hace crucial la inspección en ese punto.
Contexto nacional del gusano barrenador
A nivel nacional, SENASICA reporta más de mil 900 casos activos y 29 mil 700 casos acumulados de gusano barrenador. En Nuevo León, se han confirmado dos casos en humanos, lo que subraya la importancia de las medidas preventivas.
La iniciativa busca proteger tanto la salud animal como la humana, evitando la propagación de esta plaga que afecta al ganado y puede transmitirse a las personas.



