La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) anunció una prórroga hasta diciembre para que los usuarios completen el registro de sus líneas telefónicas móviles, después de que el proceso avanzara a un ritmo inferior al previsto desde su apertura el pasado 9 de enero. La autoridad regulatoria explicó que el plazo extendido para las líneas de prepago no vinculadas tendrá una fecha límite asignada conforme al último dígito del número telefónico, estableciendo un calendario entre agosto y diciembre para que cada usuario realice el registro.
Calendario escalonado por último dígito
La ampliación permitirá que los usuarios regularicen sus registros conforme al último dígito de su línea telefónica. La CRT advirtió que una vez vencido el plazo que corresponde a cada dígito, las compañías telefónicas suspenderán el servicio de aquellas líneas que no hayan sido vinculadas en las siguientes 72 horas. Los usuarios solo podrán realizar llamadas a números de emergencia y recibir alertas en caso de sismo, pero mantendrán la opción de que una vez registrada la línea, el operador restablecerá todos los servicios.
Bajo cumplimiento del registro
La decisión llega en un contexto de bajo cumplimiento. Al 25 de junio, la autoridad regulatoria reportó que 63 millones de personas habían completado el proceso, equivalente a apenas 39.1% del universo estimado, de las cuales 40.2 millones son de prepago y 22.8 millones de pospago. Esto significa que todavía permanecían pendientes 98 millones de líneas. Con estas cifras, la aplicación estricta del calendario original habría provocado restricciones para millones de usuarios a partir de julio, incluyendo la pérdida de conectividad móvil fuera de zonas con acceso a internet fijo o redes WiFi.
Base legal de la prórroga
Aunque la medida es presentada como una ampliación del periodo de registro, en realidad se sustenta en disposiciones ya incluidas en la legislación vigente. El transitorio trigésimo de la nueva Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión establece un periodo de 120 días hábiles para que los usuarios regularicen sus líneas antes de que estas queden limitadas únicamente a llamadas de emergencia. Sin embargo, los lineamientos emitidos por la CRT en diciembre no incorporaron de forma explícita ese periodo de gracia ni establecieron tiempos mínimos para el eventual reciclaje de números telefónicos, lo que generó incertidumbre sobre la aplicación del esquema. El transitorio sexto únicamente señala que las líneas suspendidas “podrán ser habilitadas nuevamente siempre y cuando se cumpla con los requisitos” de vinculación, sin precisar plazos concretos.
Impacto y desafíos
Ante ese vacío operativo y el bajo nivel de avance en el registro, la autoridad optó por aplicar la extensión para evitar una desconexión masiva que habría impactado el acceso a servicios digitales, considerado un componente clave de la conectividad en el país. Especialistas han señalado a Expansión que, más allá de la ampliación del plazo, el reto central sigue siendo la falta de claridad en la política pública y la limitada comunicación de los beneficios del registro, lo que ha contribuido a un nivel de adopción menor al esperado. A ello se suman dudas sobre la implementación operativa del proceso, incluyendo criterios dispares entre operadores y cuestionamientos sobre la validación de líneas sin el consentimiento expreso de los usuarios, factores que han alimentado la incertidumbre en torno al registro.



