El oro perdió el nivel de los 4,000 dólares por onza por primera vez desde noviembre de 2025, presionado por la fortaleza del dólar, el ajuste en las expectativas de tasas de interés en Estados Unidos y la menor demanda especulativa tras el avance de las negociaciones de paz entre Washington y Teherán. El metal llegó a caer hasta 3,970 dólares por onza, acumulando una pérdida superior al 20% frente a su máximo histórico de enero, lo que técnicamente define un mercado bajista.
Presión del dólar y la Fed
La presión más inmediata provino del dólar y de la Reserva Federal. Monex reportó que el índice dólar DXY alcanzó 100.80 puntos, su mayor nivel en 12 meses, luego de que la Fed reforzó la expectativa de tasas altas por más tiempo, encareciendo el oro para compradores internacionales y reduciendo su atractivo frente a activos denominados en dólares. Analistas de grandes bancos de inversión advierten que un billete verde más fuerte y tasas elevadas aumentan el atractivo de los bonos del Tesoro frente al oro.
Recorte de pronósticos de Wall Street
Goldman Sachs redujo su objetivo para finales de 2026 de 5,400 a 4,900 dólares por onza, mientras que JPMorgan ajustó a la baja su estimación promedio para 2026, argumentando una menor demanda de inversión en el corto plazo. ING también recortó sus pronósticos tras la caída del metal por debajo de soportes técnicos clave. Sin embargo, el ajuste no implica que Wall Street haya abandonado la tesis alcista de largo plazo. JPMorgan sigue proyectando una recuperación gradual hacia 6,000 dólares por onza hacia finales de 2026, y Goldman Sachs mantiene precios superiores a los actuales.
Soporte estructural: bancos centrales
El principal soporte estructural sigue siendo la demanda de bancos centrales. De acuerdo con el World Gold Council, los bancos centrales acumularon en promedio 1,000 toneladas anuales de oro durante los últimos cuatro años, el doble del promedio de la década previa. Además, el 89% de los bancos centrales encuestados espera que las reservas globales del metal aumenten durante los próximos 12 meses, mientras que el 45% prevé elevar sus propias tenencias. Este flujo institucional ha funcionado como un contrapeso frente a la salida de inversionistas especulativos y la debilidad de los ETF respaldados por oro.
Análisis técnico y perspectivas
Desde el análisis técnico, XTB advirtió que el oro se aproxima a un soporte relevante en la zona de 4,025 dólares por onza, nivel que coincide con los mínimos de finales de 2025. Si el precio consolida por debajo de ese umbral, la caída podría extenderse hacia 3,890 dólares; en cambio, si logra sostenerlo, podría intentar una recuperación hacia la resistencia de 4,220 dólares. El final de la guerra entre Estados Unidos e Irán suprimió la prima de riesgo geopolítico, pero la demanda de bancos centrales de Asia, Medio Oriente y economías emergentes sigue siendo un soporte de largo plazo.
Impacto en la plata
La plata también tocó mínimos desde noviembre de 2025, aunque enfrenta presiones distintas a las del oro, relacionadas con su demanda industrial y su menor uso como refugio.



