El dinero acumulado en la cuenta de Afore pertenece al trabajador, pero no puede retirarse libremente. La ley establece condiciones específicas para proteger el ahorro destinado a la pensión. Existen dos tipos de retiro: total y parciales, cada uno con requisitos y montos distintos.
El retiro total se puede solicitar a partir de los 60 años, cuando inicia el proceso de jubilación. Depende del régimen de pensión: en el régimen de 1973 del IMSS, el monto se calcula con base en edad y semanas cotizadas; en el de 1997, depende del saldo acumulado en la Afore y se requieren mínimo 850 semanas en 2024, aumentando 25 cada año hasta 1,000. Si el IMSS emite una negativa de pensión por falta de semanas, el saldo se entrega en una sola exhibición.
Además, la ley permite dos retiros parciales antes de la jubilación: por matrimonio y por desempleo. El retiro por matrimonio se solicita una sola vez y equivale a 30 veces la UMA ($3,519 pesos), descontándose del saldo de la cuenta. El retiro por desempleo puede solicitarse al perder el empleo, pero reduce el ahorro acumulado y las semanas cotizadas, afectando la pensión futura.
Para realizar cualquier trámite, es indispensable contar con el Expediente de Identificación del trabajador actualizado. Especialistas recomiendan usar estas opciones solo en situaciones necesarias y, si es posible, continuar ahorrando para fortalecer la pensión.



