Con el inicio del Mundial 2026, miles de aficionados ya tienen definidos los lugares donde seguirán a la selección mexicana y a las principales potencias del fútbol. Para muchos, bares y restaurantes se convertirán en puntos de reunión durante las próximas semanas. Sin embargo, detrás de cada pantalla que transmita los partidos existe una obligación que no todos los negocios conocen. Antes de encender el televisor para atraer clientes, conviene revisar qué permisos son necesarios para transmitir los partidos y cuáles son las consecuencias de no contar con ellos.
¿Un restaurante puede transmitir los partidos del Mundial?
Sí, pero no basta con contratar televisión abierta, cable o una plataforma de streaming para uso doméstico. Cuando un partido se reproduce dentro de un restaurante, bar o establecimiento comercial, la transmisión deja de considerarse un consumo privado y pasa a formar parte de una actividad económica frente a clientes. Por esa razón, una señal residencial o una cuenta personal no necesariamente autorizan la exhibición pública de los encuentros dentro de un negocio.
¿Cómo obtener el permiso para transmitir los partidos del Mundial?
De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), los establecimientos deben contar con una señal legal autorizada para uso comercial. Actualmente, los derechos de transmisión del Mundial en México corresponden a Televisa mediante servicios habilitados para negocios como Izzi Negocios y Sky Business. Antes de proyectar cualquier encuentro, la recomendación es verificar con el proveedor contratado que el paquete incluya autorización para restaurantes, bares y otros espacios comerciales.
¿Se puede usar una cuenta personal de streaming?
No. Las cuentas personales y los planes residenciales fueron diseñados para uso doméstico. Utilizarlos dentro de un establecimiento comercial puede generar incumplimientos a las condiciones del servicio y riesgos relacionados con los derechos de transmisión. Junto con ello, organismos del sector recomiendan evitar señales pirata, enlaces ilegales, decodificadores irregulares o el intercambio de cuentas personales para proyectar los partidos.
¿Qué prácticas pueden generar problemas durante el Mundial de la FIFA?
Además del uso de cuentas residenciales, existen otras conductas que pueden generar complicaciones legales. Entre ellas se encuentran las siguientes:
- Utilizar señales pirata o enlaces ilegales.
- Compartir cuentas personales.
- Operar con decodificadores irregulares.
- Cobrar acceso exclusivamente para ver los partidos sin revisar previamente las condiciones aplicables.
- Organizar eventos masivos sin verificar los permisos correspondientes.
¿Quién puede verificar que un negocio cumple con estas reglas?
La autoridad que interviene principalmente en este tipo de procedimientos es el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). Dependiendo de las circunstancias específicas de cada caso, otras autoridades también pueden participar en revisiones relacionadas con el uso de contenidos protegidos.
¿De cuánto son las multas por transmitir partidos sin autorización?
La transmisión de partidos en establecimientos sin la autorización correspondiente y con fines de beneficio económico puede infringir el artículo 231, fracción VI, de la Ley Federal del Derecho de Autor. Dicha conducta puede sancionarse con multas que van de mil a cinco mil días de multa calculados con base en la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Tomando como referencia los valores vigentes, la sanción puede alcanzar aproximadamente 586,500 pesos.
¿Qué pasa si el negocio reincide?
Las consecuencias pueden aumentar de forma importante. Autoridades han señalado que, en casos de reincidencia o desacato, puede imponerse una multa adicional equivalente a 500 UMA por cada día que continúe la conducta infractora. A pocos días del arranque del Mundial, la recomendación para bares, restaurantes y otros establecimientos es confirmar que la señal utilizada cuente con autorización para uso comercial. Una revisión previa puede evitar sanciones económicas que superen ampliamente cualquier ingreso generado durante los partidos.



