El mercado empresarial se ha convertido en el nuevo campo de batalla de la inteligencia artificial y OpenAI acaba de lanzar una de sus ofensivas más ambiciosas para capturarlo. Durante un evento enfocado en clientes corporativos, la compañía dirigida por Sam Altman anunció una serie de nuevas capacidades para Codex, su plataforma de agentes de inteligencia artificial que buscan llevar la automatización a prácticamente cualquier actividad de oficina, desde ventas y análisis financiero hasta marketing, diseño y desarrollo de producto.
Nuevas herramientas para empresas
Los anuncios incluyeron plugins especializados por rol, una nueva función para convertir documentos y análisis en aplicaciones web interactivas, herramientas de edición contextual mediante anotaciones y la integración de Codex dentro de ChatGPT para crear una experiencia unificada de trabajo impulsada por agentes de IA. La estrategia confirma una tendencia presente en el sector por conquistar el mercado empresarial de la inteligencia artificial. Mientras gigantes tecnológicos como Microsoft, Google o Amazon buscan posicionarse como la infraestructura de IA para las organizaciones, OpenAI apuesta por convertirse en la plataforma desde la cual los empleados ejecuten gran parte de su trabajo diario.
El negocio empresarial ya es clave para OpenAI
Aunque OpenAI saltó a la fama gracias a ChatGPT, la empresa dejó claro que su crecimiento futuro depende cada vez más de los clientes corporativos. Durante la presentación, Denise Dresser, directora comercial de OpenAI, reveló que el negocio empresarial ya representa 40% de los ingresos de la compañía y que la expectativa es que alcance 50% antes de que termine el año. La ejecutiva señaló además que OpenAI ya cuenta con dos millones de clientes empresariales, el doble de los que tenía hace un año. "La inteligencia ya no es el cuello de botella", afirmó Dresser al explicar que el verdadero desafío para las organizaciones consiste en desplegar esta tecnología dentro de sus procesos y operaciones. La directiva también compartió un dato que ayuda a entender la urgencia de OpenAI por acelerar la adopción empresarial, pues actualmente 74% del valor económico generado por la inteligencia artificial se concentra en apenas 20% de las empresas.
Codex deja de ser una herramienta para programadores
Originalmente concebido como una herramienta para desarrolladores, el producto está atrayendo cada vez más usuarios de otras áreas. La compañía reveló que más de cinco millones de personas utilizan Codex cada semana y que los perfiles no técnicos ya representan alrededor de 20% de sus usuarios. Además, este segmento está creciendo más de tres veces más rápido que los desarrolladores. Según Alexander Yang, responsable de productos empresariales de OpenAI, la mayor parte del crecimiento reciente ya no proviene de la programación, sino del llamado "trabajo general", es decir, actividades cotidianas de oficina. Por ello la empresa presentó seis plugins especializados para funciones concretas como análisis de datos, producción creativa, ventas, diseño de producto, banca de inversión e inversión bursátil. Estos paquetes reúnen herramientas, conocimientos especializados y conexiones con aplicaciones corporativas como Salesforce, Databricks o Snowflake para que los agentes puedan ejecutar tareas específicas desde el primer momento.
Integración de Codex con ChatGPT
La visión de OpenAI es que los agentes funcionen como empleados virtuales que ya conocen los sistemas internos de una organización y pueden comenzar a trabajar inmediatamente. Otro de los anuncios centrales fue la futura integración de Codex dentro de ChatGPT. Hasta ahora, los usuarios debían alternar entre distintas herramientas dependiendo de si querían conversar con la IA o delegarle tareas complejas. La integración permitirá que los usuarios tengan acceso a agentes avanzados desde una sola interfaz y en diferentes entornos de trabajo, incluyendo computadoras, teléfonos móviles, navegadores y aplicaciones empresariales como Excel, Slack e incluso PowerPoint. Para Sam Altman, esta integración responde directamente a una de las principales solicitudes de los clientes corporativos. El directivo señaló que muchas empresas no saben cuándo utilizar ChatGPT, cuándo recurrir a Codex o cuándo trabajar directamente con APIs. La unificación de todas estas capacidades busca simplificar el acceso a la inteligencia artificial dentro de las organizaciones.
Agentes que trabajan incluso cuando los empleados no lo hacen
Más allá de las nuevas funciones, el mensaje más importante del evento fue la visión de OpenAI sobre la siguiente etapa de la IA. La empresa imagina agentes capaces de trabajar de manera persistente en la nube, operando incluso cuando los usuarios están desconectados. "Quizá tú no trabajes 24 horas al día, siete días a la semana, pero tus agentes sí lo harán", explicó Yang. Durante las demostraciones, OpenAI mostró agentes que revisan correos electrónicos, analizan información, preparan reuniones, generan presentaciones, crean campañas publicitarias, monitorean aplicaciones móviles e incluso detectan errores en productos digitales sin intervención humana constante. La compañía también destacó una función denominada Goal Mode, mediante la cual los usuarios pueden asignar un objetivo amplio y permitir que el agente continúe trabajando durante horas o incluso días hasta completarlo.
La próxima fase será la IA proactiva, dice Altman
Durante la conversación de cierre, Sam Altman ofreció algunas pistas sobre la dirección que seguirá OpenAI en los próximos años. Según el directivo, la evolución de la industria ha transitado desde los chatbots hacia los agentes capaces de ejecutar tareas complejas, pero la siguiente etapa será la aparición de sistemas de inteligencia artificial permanentemente activos y proactivos. "Lo que viene después será esta idea de una IA proactiva funcionando constantemente", afirmó y advirtió que este cambio obligará a las empresas a replantear aspectos como seguridad, gobernanza, asignación de recursos computacionales y modelos operativos. La visión coincide con la narrativa que OpenAI impulsó durante todo el evento: la inteligencia artificial dejará de ser una herramienta utilizada ocasionalmente para convertirse en una capa permanente que acompaña cada proceso de negocio.



