Tintes sin amoníaco y tonos naturales impulsan negocio millonario en México
Tintes sin amoníaco y tonos naturales impulsan negocio en México

La decisión de teñirse el cabello en México ya no responde únicamente a un cambio de imagen. Detrás de cada aplicación de color existe una industria que evoluciona hacia productos de mayor valor agregado, soluciones de mantenimiento y fórmulas enfocadas en el cuidado capilar, un mercado que crece alrededor de 5% en valor y que empresas como Wella buscan capitalizar.

Preferencias de color y tendencias de consumo

Los hábitos de consumo se reflejan en las preferencias de color. Los tonos castaños concentran más de 40% de las ventas de la categoría en México, impulsados por una creciente inclinación hacia apariencias más naturales. Los rubios mantienen cerca de 30% del mercado, mientras que los tonos rojos han perdido participación debido a que requieren retoques más frecuentes para conservar su intensidad. En contraste, los llamados colores de fantasía continúan siendo un nicho marginal y mantienen un comportamiento estacional asociado principalmente con el verano o celebraciones como Halloween.

La transformación del mercado también se observa en las fórmulas elegidas por las consumidoras. Más de 90% de las ventas de coloración en México corresponden a productos permanentes y sin amoníaco, una categoría que registra crecimientos de doble dígito y que ya representa más de 18% del mercado de coloración en autoservicios.

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Innovación centrada en la consumidora

Para Wella, el cambio en las preferencias de las consumidoras ha obligado a replantear su estrategia de innovación. “Hoy la consumidora es mucho más experta. Ya no busca solamente cambiar el color del cabello, quiere una mejor experiencia y no está dispuesta a sacrificar el cuidado. Eso nos obliga a evolucionar constantemente”, afirma Arcelia Landa, directora de Marketing Retail para México y Latinoamérica de Wella Company.

La ejecutiva explica que las consumidoras mexicanas compran tintes para el cabello en promedio 4.3 veces al año, una frecuencia que deja espacio para ampliar el consumo mediante productos de mantenimiento y soluciones intermedias entre una aplicación y otra.

Más allá del tinte tradicional

El crecimiento del negocio ya no depende exclusivamente de sumar nuevas usuarias, sino de aumentar las ocasiones de consumo entre quienes ya utilizan coloración. “Queremos ampliar las ocasiones de uso. La consumidora no tiene que esperar hasta la siguiente coloración completa; existen productos intermedios que permiten mantener el color, cubrir raíces o prolongar el resultado. Ahí vemos una oportunidad importante para desarrollar la categoría”, añade Landa.

Bajo esta lógica, la compañía ha impulsado productos como los retocadores de raíz en aerosol, diseñados para atender necesidades inmediatas. “Hay consumidoras que no tienen una hora disponible para teñirse el cabello, pero sí necesitan una solución inmediata. Ahí es donde productos como los retocadores empiezan a cobrar relevancia y permiten ampliar las ocasiones de consumo”, explica la directiva.

La innovación también ha comenzado a incorporar desarrollos inspirados en el skincare, con fórmulas que buscan combinar coloración y cuidado del cabello, reduciendo algunas de las principales preocupaciones asociadas al proceso de teñido. “La coloración puede resultar intimidante. Elegir el tono correcto, decidir entre permanente o sin amoníaco o saber cuál tecnología utilizar genera muchas dudas. Nuestro trabajo es acompañar a la consumidora durante todo ese proceso”, señala Landa.

Retener a las consumidoras, el nuevo desafío

La estrategia de crecimiento de la industria también pasa por evitar que algunas consumidoras abandonen la categoría. Wella identifica dos segmentos clave. El primero está conformado por mujeres de entre 18 y 25 años, que se acercan por primera vez a la coloración y mantienen inquietudes sobre el daño al cabello. El segundo corresponde a consumidoras de más de 55 años, quienes después de años de teñirse reducen la frecuencia de uso o consideran dejar de hacerlo para priorizar el cuidado capilar.

“Tenemos que romper la barrera del miedo al daño para quienes comienzan y, al mismo tiempo, demostrarle a las consumidoras que llevan muchos años tiñéndose que hoy existen tecnologías mucho más cuidadosas para que permanezcan dentro de la categoría”, afirma la directiva.

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Aunque la división de retail representa alrededor de 80% del negocio de Wella en México, la empresa también busca fortalecer su presencia en salones profesionales. México se ha convertido además en el mercado más importante para la compañía en coloración dentro de Latinoamérica, al concentrar cerca de 80% de las ventas regionales, excluyendo Brasil, y mantener una participación superior a 22% del mercado mexicano de coloración, de acuerdo con datos de la empresa.

Perspectivas globales del mercado

El potencial de crecimiento del sector también se observa a escala global. La consultora Fortune Business Insights proyecta que el mercado mundial de tintes para el cabello crecerá de 29,770 millones de dólares en 2026 a 47,380 millones de dólares en 2034. Las cifras muestran que, detrás de la elección entre un tono castaño, rubio o un retoque de raíces, existe un negocio multimillonario que ya no se limita a vender tintes, sino que busca acompañar a las consumidoras durante todo el ciclo de cuidado y mantenimiento del color.