El Tren de Buenavista al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) opera con alta ocupación entre semana, pero los espacios para equipaje permanecen casi vacíos. Solo unas cuantas mochilas se observan, y no pertenecen a viajeros de negocios o vacaciones, sino a vecinos del Estado de México que viajan a la Ciudad de México para trabajar o estudiar.
Un alivio para los vecinos
Juan, habitante de Teyahualco, Tultepec, y estudiante universitario en la capital, destaca que el tren ha mejorado su seguridad. Antes usaba dos transportes públicos donde los asaltos eran constantes. Ahora, con la tarifa preferencial de 11.50 pesos (antes pagaba 40), ahorra dinero y gana tiempo: su alarma suena a las 4:30 am en lugar de las 3:45 am. "Es más seguro porque ya no tenemos que estar viendo cómo va subiendo gente sin saber si nos van a asaltar", comenta.
Alternativa frente a inundaciones
El tren también ha sido clave durante la temporada de lluvias, cuando avenidas como López Portillo se inundan. Teresa, habitante del Estado de México, recuerda que en un día de lluvias torrenciales, aunque el tren presentó intermitencias, fue mejor opción que otros transportes.
El recorrido de 41.68 kilómetros comienza lleno desde la Ciudad de México, pero se vacía en estaciones como Prado Sur, en Tultitlán (municipio con 516,000 habitantes). Solo entre 20 y 30 pasajeros llegan al AIFA, muchos de ellos también vecinos, no viajeros.
El viaje de regreso
En sentido contrario, desde el AIFA hacia Buenavista, la mayoría son viajeros con maletas. Aunque los estantes para equipaje son limitados, las pasajeras jubiladas que viajaron al sureste destacan el ahorro: pagaron 45 pesos en tren frente a los 1,300 que cotizaron en Uber o Didi.
El tren comenzó con baja ocupación, pero conforme avanzan las estaciones, se llena. En Xaltocan y Cajiga, nuevas estaciones, representa una alternativa de movilidad para los habitantes.
Tarifas y futuro
La tarifa promocional actual de 45 pesos subirá a 110 pesos. Juan, el estudiante, seguirá usándolo por seguridad. Sofía, adulta mayor, espera una tarifa preferencial. Ian J., turista brasileño, también continuará usándolo pese al aumento, por ser más económico que las plataformas.
Rosario Avilés, analista del sector aéreo, sugiere un servicio directo entre Buenavista y el AIFA con horarios definidos para separar a viajeros de usuarios locales. "Lo ideal sería que hubiera corridas cada hora. Un tren dedicado a viaje directo, con información de vuelos", señala.
Mientras el AIFA movilizó poco más de siete millones de pasajeros en 2025 (capacidad de 20 millones), el tren ya es utilizado, aunque no por viajeros aéreos.



