El prototipo TT1, desarrollado en Tlaxcala por la empresa TT Automotriz, fue presentado como una apuesta por la movilidad eléctrica urbana de bajo costo en México, mientras que Olinia avanza en el país como otro proyecto del mismo sector con una ruta de desarrollo distinta. A partir de ambos casos, es posible contrastar diferencias en precio, nivel de avance, soluciones tecnológicas, capacidad de producción y horizonte de llegada al mercado.
¿Cuál costará menos?
Con el ajuste más reciente, Olinia pasó de un estimado de 90,000 a una proyección cercana a 150,000 pesos. En ese contexto, el TT1 mantiene un precio de entrada inferior: 90,000 pesos en su versión base. Roberto Capuano Tripp, coordinador del proyecto Olinia, explicó que el vehículo busca mantenerse por debajo de opciones como el Kwid, el Aveo o el March. “Planteamos un vehículo que costará menos de 200,000 pesos, que rondará los 150,000 pesos”, señaló.
Ambos proyectos contemplan versiones adicionales. TT Automotriz ya trabaja en tres prototipos más con un precio máximo estimado de 160,000 pesos. Olinia también prevé tres modelos, aunque aún no se han definido los precios finales de cada versión.
¿Para qué tipo de uso fueron diseñados?
Los proyectos se enfocan en la movilidad urbana de corta distancia, aunque con enfoques distintos. Olinia contempla tres usos desde su diseño: movilidad personal, movilidad de barrio y reparto de última milla. Su planteamiento responde a que, según el gobierno, cerca del 70% de la población en México vive en zonas urbanas.
El vehículo de Tlaxcala se presenta como un vehículo orientado a “dignificar las condiciones de movilidad de barrio”, con capacidad para cinco pasajeros. Los modelos futuros del TT amplían el espectro de uso: uno pensado para alcanzar 70 km/h en actividades personales y otro de hasta 150 km/h para uso familiar y reparto. Esa segunda configuración los colocaría en un rango distinto al actual y al Olinia, cuyo primer modelo tiene una velocidad máxima de 50 km/h.
¿Cómo se recargan?
Olinia apuesta por una solución doméstica: cualquier enchufe convencional es suficiente para su recarga, sin necesidad de infraestructura especializada. El TT1 incorpora paneles solares como fuente principal de carga, con capacidad para aportar hasta 50 kilómetros de autonomía tras ocho horas de exposición directa al sol. Además, Edgar Guzmán Carreto, director de Totalmente Automotriz, indicó que el vehículo también podrá recargarse con gasolina “para probables eventualidades”.
¿Qué tan mexicanos son sus componentes?
El modelo tlaxcalteca ya fue fabricado con más del 80% de componentes de origen mexicano, con participación de talento local y producción en el Parque Industrial de Xiloxoxtla. Esa cifra corresponde al prototipo ya construido. Olinia, en cambio, plantea alcanzar 75% de contenido regional hacia el final del sexenio. Se trata de una meta de desarrollo, no de un porcentaje actual. Por ahora, el proyecto trabaja desde Puebla con alrededor de 70 especialistas del Instituto Politécnico Nacional y del Sistema Nacional de Institutos Tecnológicos.
¿Cuál está más avanzado?
El TT1 ya es un prototipo físico presentado públicamente. Totalmente Automotriz lo dio a conocer el 29 de mayo de 2026 en la Hacienda Soltepec, en Huamantla, Tlaxcala, ante empresarios y funcionarios estatales y federales, tras cuatro años de desarrollo. Olinia aún no ha mostrado su diseño final. Capuano Tripp adelantó que el prototipo funcional será presentado públicamente en los próximos días. “En junio, unos días antes del Mundial, vamos a mostrar públicamente nuestro prototipo para comenzar la producción del vehículo”, declaró en un webinar de la Universidad Autónoma Metropolitana.
¿Cuál llegará primero al mercado?
TT Automotriz informó que en seis meses espera contar con capacidad de producción a escala masiva y comenzar la venta de sus vehículos desde su sitio oficial. El anuncio, hecho durante la presentación, ubica el horizonte hacia finales de 2026. Olinia maneja un calendario distinto. Su prototipo funcional apenas será presentado en estos días, si todo marcha conforme a lo previsto, aunque esa unidad no estará disponible para la venta. “La primera venta saldrá o el vehículo empezará a rodar de la fábrica en el primer semestre de 2027”, precisó Capuano.
¿Qué obstáculos siguen pendientes?
En el caso de Olinia, el principal reto es normativo. Al tratarse de un minivehículo urbano, requiere una regulación específica que aún no existe en México. La propuesta fue presentada en octubre de 2024 y, de acuerdo con Capuano, seguía en revisión al momento de sus declaraciones. Sin esa aprobación, el vehículo no podría circular legalmente.
El TT1 fue desarrollado bajo la Norma 104, que establece cinco requisitos básicos de seguridad para automóviles. Su diseño se mantiene en un nivel de protección elemental y no incorpora bolsas de aire, bajo la premisa de que está pensado para traslados cortos. Un reto común es la escala. Totalmente Automotriz ha expresado su intención de asociarse con otras armadoras para producir en volumen, mientras que Olinia apuesta por un esquema de inversión pública y privada que permita consolidar el proyecto a largo plazo, con tres modelos proyectados hacia el cierre del sexenio.



