Petróleos Mexicanos (Pemex) reconoció la noche de este jueves que el derrame reportado desde inicios de febrero de 2026, que aún causa estragos, se originó por una fuga en uno de sus ductos del complejo Cantarell. La empresa había señalado inicialmente a chapopoteras o a un barco como responsables.
Durante una conferencia con diversas dependencias, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, anunció la separación de tres funcionarios de sus cargos mientras concluyen las investigaciones. Acusó resistencias y ocultamiento de información dentro de la empresa.
Rodríguez Padilla detalló que el derrame fue detectado el 6 de febrero, pero no se le informó hasta el 3 de abril, cuando conoció un informe científico del Grupo Interinstitucional de la Secretaría de Energía, Semarnat, Marina y Ciencia. El director enlistó irregularidades como la pérdida de integridad mecánica de un oleoducto, la negativa sistemática de las áreas operativas a reportar la fuga, y el ocultamiento de 350 m³ de agua oleosa recuperada.
El 8 de febrero buzos localizaron la fuga en un oleoducto de 36 pulgadas, pero la válvula principal no se cerró hasta el 14 de febrero, ocho días después. La reparación concluyó el 18 de febrero. Rodríguez Padilla presentó estos hallazgos a la Fiscalía General de la República y a la Secretaría Anticorrupción.
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) ya presentó una denuncia penal ante la FGR contra quienes resulten responsables.



