El sector azucarero mexicano enfrenta una creciente presión debido al aumento del contrabando de azúcar por la frontera sur, la reducción de exportaciones a Estados Unidos y la sustitución del azúcar por jarabe de maíz de alta fructosa, según el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
La firma consultora señaló que el ingreso ilegal de azúcar de Guatemala, principalmente por Ciudad Hidalgo, Chiapas, distorsiona el mercado nacional. Entre octubre de 2025 y febrero de 2026, Guatemala reportó exportaciones hacia México por aproximadamente 16 mil toneladas, mientras que México registró solo mil toneladas importadas en el mismo periodo, lo que sugiere un diferencial de hasta 15 mil toneladas que habrían ingresado sin cumplir con aranceles del 156%.
El azúcar guatemalteca ya se vende en diversas centrales de abasto del país, incluida la Central de Abasto de Iztapalapa. El contrabando provoca evasión de impuestos y competencia desleal, al llegar a precios artificialmente bajos. La Fiscalía General de la República incautó un tractocamión con aproximadamente 22 toneladas de azúcar presuntamente del ingenio guatemalteco Palo Gordo, cerca de la Aduana de Ciudad Hidalgo.
En cuanto a las exportaciones, Estados Unidos redujo la cuota de azúcar que permite a México venderle, limitando una de las principales salidas del excedente nacional. Esta restricción incrementa la disponibilidad interna y presiona los precios domésticos, ya afectados por las importaciones ilegales.
Además, la creciente utilización de jarabe de maíz de alta fructosa por la industria de alimentos y bebidas desplaza al azúcar nacional como insumo principal, reduciendo la demanda estructural y profundizando el desequilibrio entre oferta y consumo interno. El GCMA urgió a fortalecer la vigilancia en la frontera sur, garantizar las disposiciones comerciales y revisar las condiciones del mercado.



