La escasez de alimentos se ha disparado en Bolivia debido a los conflictos y bloqueos de carreteras durante las protestas contra el presidente boliviano Rodrigo Paz. La situación ha dejado establecimientos como pollerías completamente vacíos, según reportes de AFP.
Los bloqueos, organizados por sectores opositores, han interrumpido el suministro de productos básicos a las principales ciudades del país. Esto ha generado un aumento en los precios y dificultades para que la población acceda a alimentos esenciales.
Un trabajador fue fotografiado en una pollería vacía, reflejando el impacto directo de las protestas en el comercio local. La crisis se intensifica mientras las negociaciones entre el gobierno y los manifestantes no logran avances significativos.



