La economía mexicana se contrajo 0.6% en el primer trimestre de 2026 respecto al trimestre anterior, según datos finales del Inegi publicados este viernes. La cifra superó la estimación preliminar de -0.8% y la mediana de -0.8% esperada por analistas de Bloomberg. En términos anuales, el PIB creció 0.2%.
La contracción, la mayor desde el último trimestre de 2024, fue impulsada por la debilidad en los sectores agrícola, manufacturero y de servicios. Esto reavivó las preocupaciones sobre una posible recesión técnica, que implicaría dos trimestres consecutivos de caída del PIB.
Desde que la presidenta Claudia Sheinbaum asumió el cargo a finales de 2024, la inversión agregada pasó de crecer cerca de 2% interanual a caer 6% a finales de 2025. El banco central expresó preocupación por la desaceleración, señalando que la contracción fue mayor a la anticipada y que un eventual repunte sería más moderado.
El subgobernador de Banxico, Gabriel Cuadra, indicó la semana pasada que la economía podría crecer menos de 1% en 2026, por debajo del pronóstico actual del banco central de 1.6%. Se espera que Banxico ajuste a la baja su previsión del PIB en su próximo informe trimestral el 27 de mayo.
A principios de mayo, Banxico recortó su tasa clave en 25 puntos base, a 6.50%, señalando el fin de su ciclo de flexibilización de dos años. La inflación de mediados de mayo se ubicó en 4.11% anual, inferior al 4.37% previo y en línea con el pronóstico de Banxico de 4.10% para el segundo trimestre de 2026. Las autoridades consideran que el reciente repunte inflacionario es temporal y prevén que la inflación converja a la meta de 3% en el segundo trimestre de 2027, apoyada por el débil crecimiento económico.



