La presidenta Claudia Sheinbaum anunció un acuerdo entre productores, comercializadores, proveedores de insumos y gobiernos federal y estatales para crear el Sistema de Ordenamiento de la Producción y Comercialización del maíz blanco “Precio Justo”. El objetivo es garantizar un precio justo para los productores, luego de que el país enfrentara el riesgo de una crisis agrícola por la caída de precios y la sequía.
Sheinbaum explicó que los productores acumulaban deudas tras dos años de sequía y la caída del precio internacional del maíz, lo que provocó que el costo de producción superara el precio de venta. “Cuesta poco más de 6,000 pesos producir la tonelada y se estaba vendiendo a 5,200 pesos en el mercado”, señaló. Además, las empresas compradoras habían llenado sus inventarios con maíz de importación más barato, dejando a productores nacionales sin opciones de comercialización.
El nuevo sistema tiene dos pilares: la comercialización anticipada por contrato y la venta de insumos a precios justos. En el primero, antes de cada cosecha se realizarán compras anticipadas a precio justo mediante contratos libremente acordados. Las empresas compradoras privilegiarán el maíz blanco nacional antes que las importaciones. En el segundo, agroindustrias y proveedores de insumos estratégicos (semillas, fertilizantes y agroinsumos) venderán directamente a precio justo a los productores.
Se prevé la comercialización de hasta siete millones de toneladas de maíz blanco producidas en estados como Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Tlaxcala, Campeche y Sinaloa. Participan más de 61,000 productores y las principales harineras, comercializadoras y nixtamalizadoras, que representan más del 80% de la comercialización formal del maíz blanco. También concurren más de 80 empresas proveedoras de insumos, nacionales y extranjeras.
La secretaria de Agricultura, Columba Jazmín López Gutiérrez, destacó que el sistema permite la colaboración entre productores, compradores, proveedores y el gobierno. Altagracia Gómez Sierra, coordinadora del CADERR y presidenta de Minsa, afirmó que se rompieron paradigmas al sentar en la misma mesa a consumidores pecuarios, molineros y harineros, y al hablar de precios justos más allá del mercado.



