El precio del huevo en México presenta una situación contradictoria: mientras los productores enfrentan una caída significativa en sus ingresos debido a una sobreoferta nacional, los consumidores apenas notan una reducción en los supermercados. Según datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), basados en información del SNIIM y Profeco, el precio del huevo blanco al productor cayó de 32.81 pesos por kilogramo en mayo de 2025 a 20.74 pesos en mayo de 2026, una disminución anual del 36.8%. En el caso del huevo rojo, pasó de 35.19 a 26.27 pesos por kilo, una reducción del 25.3%.
Sin embargo, esta baja no se refleja en los precios al consumidor. En autoservicios, el huevo blanco sin marca pasó de 52.41 a 51.38 pesos por kilogramo, una disminución de apenas 2%. El huevo rojo bajó de 74.16 a 68.18 pesos por kilo, una reducción del 8.1%. La diferencia entre lo que reciben las granjas y lo que pagan las familias reabre el debate sobre los costos de distribución, intermediación y comercialización en la cadena alimentaria.
La sobreoferta de huevo en el mercado nacional es el principal factor detrás de la caída en los precios al productor. Especialistas señalan que varios elementos coincidieron en los últimos meses: la entrada de más pollitas a etapa de postura elevó el volumen de producción, la ausencia de brotes relevantes de influenza aviar permitió operaciones estables, y las condiciones climáticas favorables mejoraron el rendimiento de las aves. Además, Estados Unidos, al aumentar su producción avícola, redujo las oportunidades de exportación para México, lo que mantiene más huevo dentro del país y satura la oferta.
A pesar de la caída en origen, los costos de logística, almacenamiento y comercialización se mantienen elevados, impidiendo que el ahorro llegue al consumidor final. Jalisco, principal estado productor, ha comenzado a enviar más producto hacia el centro y sur del país para colocar excedentes, aumentando la competencia en esas regiones. Productores locales enfrentan un entorno más complicado, especialmente con el crecimiento de pequeños productores de huevo orgánico y de libre pastoreo.
Especialistas indican que el comportamiento del mercado dependerá de la evolución de la sobreoferta y la demanda estacional, así como de posibles cambios sanitarios o climáticos. Si la sobreoferta persiste, los productores podrían seguir con precios bajos, pero no hay garantía de una reducción significativa para los consumidores.



