A menos de dos meses del inicio del Mundial 2026, la ocupación hotelera en las tres sedes —México, Estados Unidos y Canadá— se encuentra por debajo de las expectativas. Según datos de STR, empresa de análisis de datos hoteleros de CoStar, la demanda ha sido menor a la prevista, lo que genera incertidumbre en el sector.
En México, la ocupación reservada en las ciudades sede (Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey) se sitúa entre el 20% y el 40%, muy por debajo de lo esperado. Patricia Boo, directora regional para Latinoamérica de STR, calificó la situación como “muy preocupante” e “inusual”, señalando que la falta de selecciones importantes en el país es un factor clave. En la capital, la ocupación no superaba el 30% a finales de abril, según Stefania Maroso, ejecutiva sénior de ventas de STR.
No obstante, autoridades locales y hoteleros muestran optimismo. Michelle Fridman, titular de la Secretaría de Turismo de Jalisco, afirmó que la demanda en Guadalajara sigue creciendo, mientras que Nessi Behar, gerente del hotel Casona Roma Norte en Ciudad de México, confía en alcanzar un 90% de ocupación en junio. Ambos atribuyen el repunte a las reservas de última hora tras el sorteo del 31 de marzo.
En Canadá, la ocupación también es lenta. Sukhdev Toor, presidente de Manga Hotel Group, operador de 11 hoteles en Toronto, señaló que las expectativas altas de diciembre no se han materializado, aunque las tarifas se mantienen estables. Tourism Economics destacó que las aficiones de Inglaterra, Francia, Brasil, Argentina y Portugal tendrían el mayor impacto hotelero, pero ninguna de esas selecciones juega en México o Canadá durante la fase de grupos.
Estados Unidos enfrenta un escenario similar. Según la Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento (AHLA), el 80% de los hoteleros reporta reservas muy por debajo de las previsiones. Factores como restricciones de visado y tensiones geopolíticas están frenando la llegada de turistas. CoStar señala que México y Canadá podrían beneficiarse del turismo interno de sus selecciones y de la baja confianza en EE.UU. como anfitrión.



