La excongresista Marjorie Taylor Greene, una de las figuras más prominentes del movimiento que respalda al presidente Donald Trump, reveló que viajó a México para someterse a una terapia con células madre que no habría podido costear en Estados Unidos. Greene, quien representó al estado de Georgia y fue una férrea crítica de los carteles mexicanos, optó por el turismo médico en Puerto Vallarta, pese a las alertas de viaje emitidas por el Departamento de Estado.
Costos médicos inaccesibles en Estados Unidos
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Greene explicó: "Tengo 52 años y NO tengo seguro médico. Los costos de la atención médica están por las nubes, y cada vez más estadounidenses se van de EU para recibir tratamientos de turismo médico a los que no pueden acceder en Estados Unidos o que no pueden costear en su país. Por eso viajé a México para recibir terapia con células madre".
La excongresista calculó que una familia de cuatro personas en Estados Unidos puede gastar hasta 27 mil dólares al año en seguro médico, con otros siete mil a diez mil dólares en deducibles. "El seguro médico es absurdamente caro", afirmó Greene.
Contradicciones con su postura sobre los carteles
Durante su tiempo como legisladora, Greene condenó repetidamente a los carteles mexicanos, calificándolos de "terroristas" y comparándolos con el Estado Islámico (ISIS). En declaraciones previas, sostuvo que "son monstruos que deben servir de escarmiento" y que "la única diferencia es que los carteles están en nuestra frontera". Sin embargo, a su regreso de México, no reportó ningún riesgo o dificultad durante su estancia en Puerto Vallarta.
El Departamento de Estado de Estados Unidos mantiene actualmente una alerta de viaje para el estado de Jalisco, donde se ubica Puerto Vallarta, debido a la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Además, el Departamento del Tesoro considera a Puerto Vallarta como una plaza controlada por esta organización criminal.
Contexto político y salida del Congreso
Taylor Greene dejó el Congreso el 5 de enero en protesta porque el Departamento de Justicia no había liberado los archivos relacionados con el caso Jeffrey Epstein. Su viaje a México se produce en un momento en que el turismo médico continúa creciendo entre los estadounidenses que buscan alternativas más asequibles para tratamientos de salud.
La excongresista, quien fue una de las mayores exponentes del movimiento "Hacer a Estados Unidos Grande de Nuevo" (MAGA), no mencionó los peligros potenciales de viajar a una zona con presencia del CJNG, sino que se enfocó en criticar el sistema de salud estadounidense. "Cada vez más estadounidenses se van de EU para recibir tratamientos de turismo médico a los que no pueden acceder en Estados Unidos o que no pueden costear", reiteró.



