A más de dos meses del derrame de petróleo de Pemex en el Golfo de México, miles de pescadores en Veracruz denuncian que los padrones oficiales de Bienpesca solo contemplan a un centenar de beneficiarios, dejando fuera a más de dos mil pescadores libres que no están afiliados a organizaciones. Los afectados exigen un censo oficial que dimensione el daño real.
La Red del Corredor Arrecifal, integrada por comunidades y organizaciones ambientales, reportó 113 sitios afectados por el derrame entre febrero y abril de 2026, a lo largo de mil 168 kilómetros de litoral, desde Paraíso, Tabasco, hasta Matamoros, Tamaulipas. Aún continúan recalando manchas de hidrocarburos en distintas playas.
Alberto Ramírez, representante de pescadores libres de Pajapan, señaló que desde marzo el ayuntamiento prohibió la pesca en la Laguna del Ostión debido a la contaminación. La empresa Maya, contratada por Pemex, realiza labores de limpieza, pero hasta ahora no hay orden que permita reanudar la actividad. La temporada de mayor captura, de diciembre a mayo, se perdió, afectando gravemente la economía local.
Los pescadores han entregado documentación a la Defensoría Pública federal para solicitar un censo, pero no han recibido respuesta. También denuncian falta de seguimiento de las autoridades municipales y piden intervención de los gobiernos estatal y federal. Una pescadora señaló que es difícil evidenciar los impactos intangibles, como los días sin trabajo y el estrés familiar.
Ramón García, abogado del Centro de Derechos Humanos Bety Cariño, informó que se está construyendo una estrategia legal para exigir compensaciones, incluyendo a sectores no contemplados en padrones oficiales, como vendedores ambulantes y prestadores de servicios turísticos. La Defensoría Pública ha gestionado apoyos ante la Secretaría de Bienestar, pero los resultados son inciertos.



