La Ciudad de México ha enfrentado retos de vivienda en cada Mundial de fútbol que ha albergado. En 1970, el regente Alfonso Corona del Rosal impulsó el crecimiento vertical y la densificación urbana, con conjuntos habitacionales como el Morelos en la colonia Jardín Balbuena y la Unidad Habitacional Lomas de Plateros, además de expandir las unidades San Juan de Aragón y CTM Aragón.
Para el Mundial de 1986, el gobierno de Ramón Aguirre Velázquez tuvo que lidiar con la destrucción causada por el sismo del 19 de septiembre de 1985. Implementó el programa de Renovación Habitacional Popular, expropiando construcciones dañadas en las colonias Morelos y Guerrero para construir nuevas unidades habitacionales.
Actualmente, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, enfrenta el reto de combatir la gentrificación, construir vivienda social y promover la densificación en zonas con más servicios, según el proyecto del Plan General de Desarrollo.



