Padres de familia exigen reubicación de escuelas cercanas a refinería en Tabasco
Una marcha pacífica de padres de familia y alumnos se llevó a cabo en Paraíso, Tabasco, para exigir la reubicación de dos centros educativos que se encuentran a una distancia peligrosamente cercana de la refinería Olmeca. Los manifestantes, provenientes del jardín de niños Agustín Melgar y la primaria Abías Domínguez Alejandro, ubicados en la colonia Lázaro Cárdenas del Río, señalaron que las escuelas están a solo 4 metros de las instalaciones petroleras, violando claramente las normas de seguridad establecidas por la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Normas de seguridad violadas y promesas incumplidas
Según las regulaciones educativas, la distancia mínima requerida entre una escuela y una refinería debe ser de 500 metros, una norma diseñada para proteger la salud y seguridad de los estudiantes. Doña Ariadna Aranda, una de las manifestantes, explicó que la protesta surge por el incumplimiento de promesas hechas durante la construcción de la refinería. "Nos dijeron que nos iban a reubicar y nos confiamos, creyendo que cumplirían su palabra. Solo pedimos que se respete la ley y los derechos de nuestros niños", afirmó durante la marcha.
Rosa Isela Alonso, otra madre participante, detalló que las autoridades han sugerido inscribir a los niños en otras escuelas, pero esto no soluciona el problema de fondo. "Esta no es cualquier escuela; es una institución de calidad, y no hubo respuesta concreta de las autoridades. La refinería nos afectó, y corresponde al gobierno federal proporcionar otro terreno", señaló, destacando la contradicción en la que incurren las autoridades al permitir esta situación.
Llamado de organizaciones no gubernamentales
Diversas organizaciones no gubernamentales han hecho un llamado urgente a las autoridades estatales y federales para garantizar la integridad física de los padres y madres de familia involucrados. Piden que se brinde protección necesaria para que puedan ejercer libre y seguramente su derecho a la protesta y expresión, sin temor a represalias. Este apoyo externo subraya la gravedad del asunto y la necesidad de una solución inmediata que priorice el bienestar educativo y de seguridad de la comunidad.
La situación en Tabasco refleja un conflicto más amplio entre el desarrollo industrial y los derechos educativos, poniendo en evidencia la importancia de cumplir con las normativas de seguridad para prevenir riesgos a largo plazo. Los padres continúan firmes en su demanda, esperando que las autoridades respondan con acciones concretas que aseguren un entorno seguro para el aprendizaje de sus hijos.