La escritora española Lucía Solla Sobral (1989) ha puesto el foco en una problemática que, según afirma, es aún más frecuente que la violencia física: el maltrato psicológico en las relaciones de pareja. En su primera novela, Comerás flores (Libros del Asteroide), la autora explora las formas sutiles de violencia que muchas veces pasan inadvertidas al confundirse con el amor. La obra ha logrado un notable éxito de ventas, con 20 reimpresiones en un año desde su publicación.
El maltrato psicológico, una violencia invisible
“El maltrato físico hacia la mujer es muy común, por desgracia, en las relaciones de pareja; pero el maltrato psicológico es todavía más, sólo que no se le da importancia”, declara Solla en entrevista desde Oviedo. La autora subraya que este tipo de violencia suele ser la antesala de la física, pero incluso cuando no escala, afecta a un porcentaje altísimo de mujeres. “Se piensa que, si no hay golpes, no pasa nada”, lamenta.
Según Solla, el maltrato psicológico es un tema poco abordado, en parte porque los estudiosos se interesan más por la violencia física, que resulta más atractiva visualmente o morbosa. “Incluso entre nosotras mismas hablamos poco del maltrato psicológico; pues es difícil identificarlo, se puede confundir con amor”, agrega.
La historia de Marina y Jaime
Comerás flores narra la historia de Marina, una joven de 24 años, recién graduada y vegana, que acaba de perder a su padre y cree que el amor romántico solucionará sus problemas. Conoce a Jaime, un hombre separado, 20 años mayor que ella, con una hija y una posición económica estable. La relación, que comienza con promesas de cuidado, deriva en una dinámica de control y manipulación.
La autora explica que quiso dibujar a Marina como una mujer con educación, trabajo y una estructura familiar sólida. “Porque esperamos que una superviviente de malos tratos sea una mujer aislada, sin recursos ni información; pero puede ser cualquiera. Marina puede ser alguna de nosotras o de nuestras amigas”, señala.
La amistad como tabla de salvación
En el doloroso proceso de Marina para darse cuenta de que su pareja la manipula, la amistad juega un papel vital. Dos figuras destacan: Diana, una amiga de quien Marina se aísla pero que la anima en sus recuerdos, y su perrita Frida, que da señales de estrés ante la situación. “Es muy importante tener una red de apoyo, amigas, vecinas o la familia, porque el primer paso del manipulador es aislar a la víctima para que sea más vulnerable y resulte más difícil salir de esa relación”, concluye Solla.
Una estructura literaria que provoca angustia
La novela no solo aborda el tema desde la historia, sino que la autora confeccionó una estructura literaria y un ritmo específicos para provocar en el lector una sensación de asfixia. La casa, que debería ser un refugio, se convierte en “la cueva del lobo”, donde la protagonista recibe el mayor daño.
Solla advierte que el maltrato psicológico no solo proviene de la pareja, sino que puede darse en cualquier vínculo: padres, jefes, amigos. “La gente que me escribe, la mayoría mujeres, me cuenta sus experiencias de pareja; pero también hay personas que son víctimas de sus padres, sus jefes, un compañero, un amigo o amiga”, comenta.
El éxito de 'Comerás flores'
Publicada por Libros del Asteroide, la novela ha despertado un gran interés entre los lectores y se ha convertido en un éxito de ventas, con 20 reimpresiones en un año. Para Solla, la literatura y el entretenimiento son vehículos accesibles para abordar estos temas. “Sólo hablando del maltrato psicológico en novelas, ensayos, poesía, películas, nos daremos cuenta de su importancia. Es más fácil digerirlo a través del entretenimiento que de artículos académicos o ponencias, porque son menos accesibles”, concluye.



