Estreno de "El infierno" en el Centro Cultural Los Talleres
El coreógrafo Marco Antonio Silva, al frente de la compañía UTOPÍA Danza-Teatro, estrena hoy la obra "El infierno" en el Centro Cultural Los Talleres, con funciones adicionales mañana y el domingo 12 de julio. La pieza busca traducir, a través del cuerpo, el canto y la voz, los estados del alma que genera la obra del escritor mexicano Juan Rulfo (1917-1986), así como hacer visible lo invisible de sus textos y recrear su personalidad.
Mezcla de disciplinas artísticas
"El infierno" combina danza, teatro, música, canto y literatura para evocar al Rulfo amoroso y dialogar con temas vigentes de su obra, como la migración, el mundo rural y la memoria. Según Silva, "el encuentro y el desencuentro amoroso están presentes en todos sus textos, en esa disyuntiva rulfiana: el amor al hijo, el amor a la vida y a la tierra figuran en nuestro guion coreográfico".
Dos facetas de Rulfo
Silva describe a Rulfo como "un autor amoroso, muy sensible a la presencia y a la distancia. Un hombre ensimismado, una figura modesta, humilde, pero con fortaleza interior. Hay dos Rulfos: el que escribe y el que vive. Buscamos tender un puente entre ambos". La obra ofrece una visión de Rulfo "pasada por el matiz de quienes integramos el equipo. Sus textos están ausentes, pero no su espíritu. Y las palabras que definen su imaginario siguen vigentes", añade el coreógrafo.
Referentes principales
Los principales referentes de la puesta en escena son el libro de cuentos "El llano en llamas", la novela "Pedro Páramo" y las cartas que Rulfo escribió a su esposa, Clara Aparicio. Silva destaca que "el universo rulfiano no es tan ajeno a estos tiempos: el campo, la ciudad y el sentido de lo mexicano siguen presentes. Está la fuerza de la razón, la reflexión del cuerpo y del saber".
Un viaje al infierno
La primera imagen de la obra, según Silva, "es un hombre que canta una canción de despedida, referida al que ya no está, al que ha partido, a quienes han muerto desde que los textos de Rulfo fueron publicados. Y una figura femenina que se desvanece, como una vela que se apaga". En la puesta en escena participan cuatro figuras masculinas y un fantasma femenino, interpretados por Iván Flores, David Múnrat, Germán Pizano, Humberto Vélez e Isabel Beteta.
Interacción con el público
Al final de la función, los espectadores reciben un reto: para salir del infierno deben responder tres de las 24 preguntas que el elenco tiene preparadas. Algunas de ellas son: ¿Eres sabor o saber? ¿Eres cielo o suelo? ¿Eres memoria o recuerdo? ¿Eres llano o páramo? ¿Eres instante o eternidad? Esta experiencia busca involucrar al público en la reflexión sobre los temas rulfianos.



