El compositor mexicano Enrico Chapela ha creado la obra sinfónica Monarca Mundial, comisionada por el Comité de Ciudad Sede de la Ciudad de México, que se estrenará el 9 de junio en el Auditorio Nacional con la interpretación de la Orquesta Sinfónica de Minería, bajo la batuta de Jesús Medina. La obra forma parte de las celebraciones rumbo al Mundial 2026, que se realizará de manera conjunta en México, Estados Unidos y Canadá.
Una sinfonía que une migración y futbol
Chapela explica que la pieza, que considera la más ambiciosa y compleja de su carrera, fue inspirada por dos palabras: migración y futbol. La obra utilizará la metáfora de la mariposa monarca para reflejar la conexión cultural entre pueblos y territorios, proyectando una visión de unidad que trasciende fronteras y celebra la identidad cultural de México.
La composición musicalizará un video dividido en cinco partes. La primera, titulada Mariposas, presenta a los países anfitriones y sus ciudades sedes, utilizando la mariposa monarca como símbolo de migración, ya que sus rutas migratorias coinciden con las sedes del Mundial. La obra inicia con un tema de inspiración amerindia que, conforme baja hacia el sur, varía según los estilos musicales asociados con cada sede: violín celta en Canadá, country, jazz y rock en Estados Unidos, y son huasteco y mariachi en México.
El origen de la obra
La idea de crear una pieza para orquesta relacionada con el Mundial surgió de Emilio Azcárraga, quien contactó a Chapela veinte años después de que este compusiera Ínguesu, una obra que narraba musicalmente los partidos de la Copa Confederaciones de México contra Brasil en 1999. En las reuniones, surgió la idea de usar la mariposa monarca de forma metafórica, dando título a la obra porque, como dice Chapela, “se está buscando al monarca del futbol”.
Complejidad y retos
Chapela describe este proyecto como el más complicado en el que se ha involucrado, ya que requirió una investigación exhaustiva. El mayor reto fue evitar que la obra sonara a popurrí, integrando seis temas diferentes que varían según los países y sus similitudes sonoras, creando una composición original con inspiración en cada uno de los 48 países participantes.
El compositor destaca que tanto el futbol como la música de concierto buscan la emoción y el placer del espectador. Sobre el Mundial, confiesa que ver perder a la Selección Mexicana le ha roto el corazón en repetidas ocasiones, por lo que ha decidido tomar distancia, aunque mantiene la esperanza de que México gane.



