Giancarlo Guerrero: la música es un ser viviente que evoluciona
Giancarlo Guerrero: la música es un ser viviente

El director de orquesta Giancarlo Guerrero, ganador de seis premios Grammy, regresa a México para dirigir dos conciertos con la Sinfónica de Minería los días 18 y 19 de julio en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli. El programa incluye Altar de viento, de la compositora mexicana Gabriela Ortiz, Capricho italiano de Chaikovski y Variaciones Enigma de Edward Elgar.

La música como un ser vivo en evolución

En entrevista con Excélsior, Guerrero explicó su filosofía interpretativa: "Siempre he pensado que la música es un ser viviente que evoluciona, porque hoy en día Beethoven o Brahms no se tocan como se hacía en el siglo XIX, y ¡enhorabuena!, porque el mundo ha cambiado". Para el director, las partituras son guías que deben combinarse con la personalidad del intérprete.

El lenguaje único de Gabriela Ortiz

Guerrero destacó la originalidad de la compositora mexicana: "Ella tiene un lenguaje de composición muy particular, con una combinación no sólo de colores, armonías y que añade su personalidad mexicana, sino también lo latinoamericano". Señaló que en su música se siente "ese calor latinoamericano" combinado con su escritura académica, una originalidad que "ha tenido un gran impacto en el mundo de la música".

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El concierto contará con el flautista Alejandro Escuer como solista, para quien fue escrita originalmente la obra. Guerrero calificó como "una relevancia histórica" ejecutarla con el intérprete para quien fue creada.

Recepción y futuro de la obra de Ortiz

Según Guerrero, las orquestas disfrutan ejecutar la música de Ortiz porque "representan un reto artístico y técnico y, al mismo tiempo, la recompensa es grande". El director tiene previsto dirigir Altar de Bronce en Lisboa dentro de dos años, con el trompetista Pacho Flores, y recientemente interpretó Revolución Diamantina con la Sinfónica de Boston.

El desafío de programar repertorio

Guerrero reflexionó sobre la dificultad de seleccionar obras: "No voy a tener suficientes años de vida para hacer las obras que me gustaría. A final de cuentas, lo más difícil para un director de orquesta es elegir 10 o 12 conciertos para una temporada de entre las 5 mil obras que quisiera hacer". Aunque admira a compositores clásicos, considera "necesario explorar el repertorio nuevo" y recuerda que "toda la música, incluso Mozart, Bach, Beethoven, en algún momento fueron obra nueva".

Un programa ecléctico y festivo

El director explicó que el programa "es un poco ecléctico y alude a ciertos lazos de amistad, como el contacto con la compositora, con el solista y con la orquesta". La obra de Chaikovski fue elegida para "buscar algo festivo para iniciar el programa". Guerrero, quien dirige el Festival de Grand Park en Chicago y la Orquesta de Sarasota, afirmó: "Venir a México siempre es un placer y trabajar con la Sinfónica de Minería –que será mi segunda oportunidad, luego de 2018– es una grata experiencia".

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