El Museo de Arte Moderno (MAM) ha emprendido una revisión profunda de su acervo a través de la exposición Redes y trayectorias del arte mexicano, 1910-1950, que ofrece una lectura contemporánea de 116 obras de 57 artistas. Esta muestra, que forma parte de una nueva estrategia curatorial, busca replantear los discursos en torno al arte mexicano y la identidad nacional durante la primera mitad del siglo XX.
Una celebración del patrimonio cultural
Durante la inauguración, Alejandra de la Paz, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), destacó que la exposición es una celebración que resalta la responsabilidad del instituto de resguardar, preservar, investigar y difundir sus más de 65 mil obras. "El corazón de nuestros museos está centrado en la activación, la puesta en valor y la adecuada relevancia de las colecciones para las generaciones presentes y futuras", afirmó.
La promotora cultural subrayó que esta muestra representa uno de los proyectos expositivos de gran calibre del MAM, ya que abre un espacio permanente para el acervo. "Se genera un espacio de diálogo necesario de una colección que detiene la mirada sobre el arte mexicano, sus perspectivas y formas críticas de abordarlo", agregó.
Detalles de la exposición
María del Sol Argüelles, directora del MAM, explicó que el acervo del recinto cuenta con cerca de 3 mil 614 piezas, por lo que la exposición permitirá una renovación constante de lo que se exhibe. La muestra está integrada por 116 obras distribuidas en seis intersecciones, y toma como punto de partida el libro Ídolos tras altares (1929) de Anita Brenner, fundamental para comprender el contexto político, social y cultural del México posrevolucionario.
El curador Raúl Rueda señaló que el guion curatorial no sigue un orden cronológico, invitando al público a explorar libremente las relaciones entre arte, política, historia e instituciones culturales. El objetivo es reconstruir, revisar e reinterpretar la idea de la modernidad mexicana desde el presente.
Obras destacadas y artistas
Entre las obras más emblemáticas se encuentra Las dos Fridas (1939) de Frida Kahlo, que ocupa un lugar protagónico por ser el corazón de la colección del museo y una pieza significativa para los visitantes. La exposición reúne también trabajos de Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Remedios Varo, Rufino Tamayo, Olga Costa, Lola Álvarez Bravo y Juan O’Gorman, entre otros.
La muestra propone un recorrido que establece diálogos con el pasado para contribuir a las discusiones actuales, ofreciendo una visión renovada del arte mexicano y su legado.



