El curioso origen del término 'burro de planchar' en México
El curioso origen del término 'burro de planchar' en México

En México, es común escuchar la frase “pásame el burro de planchar” al momento de alisar la ropa, pero pocos conocen el origen de esta peculiar expresión. Aunque el objeto es conocido en otros países como tabla de planchar, en México se popularizó el término “burro”, que ya forma parte del lenguaje cotidiano.

La historia de la tabla de planchar moderna se remonta a 1858, cuando W. Vandenburg y J. Harvey registraron en Estados Unidos una de las primeras patentes. Décadas después, en 1892, la inventora afroamericana Sarah Boone patentó una versión mejorada que facilitaba el planchado de mangas y ropa femenina, haciendo más práctico este trabajo doméstico.

El nombre “burro” proviene de una deformación fonética de la palabra francesa “bureau”, que significa oficina o escritorio. Con el tiempo, la pronunciación evolucionó hasta derivar en “burro”, término que comenzó a usarse coloquialmente en México para referirse a la tabla de planchar. Incluso, la palabra “buró” se utiliza para nombrar el pequeño mueble junto a la cama.

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El término “burro de planchar” no es exclusivo de México; también se usa en Cuba, Chile y Nicaragua. Sin embargo, en la mayor parte de Latinoamérica y España se le conoce como “tabla de planchar” o “mesa de planchar”. A pesar de su origen fonético, la expresión mexicana destaca por su toque coloquial y cultural, y sigue transmitiéndose de generación en generación.

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