Subasta histórica en Nueva York
La camiseta que Pelé vistió en la final del Mundial de 1958 en Suecia fue subastada este jueves en la casa Sotheby's de Nueva York por 4.9 millones de dólares. Esta prenda azul con el número 10 se convierte en el objeto más caro relacionado con la carrera deportiva del astro brasileño y en la segunda camiseta de fútbol más valiosa jamás vendida.
Origen de la reliquia
En aquel Mundial de 1958, Brasil no pudo utilizar su tradicional uniforme amarillo porque el anfitrión, Suecia, vestía el mismo color. La solución fue improvisada: una camiseta azul, a la cual se le retiraron los escudos originales para coser a mano los emblemas de la selección brasileña sobre las nuevas prendas.
Con solo 17 años, un joven Edson Arantes do Nascimento brilló en la final disputada en Estocolmo, anotando dos de los cinco goles con los que la Canarinha derrotó a los locales (5-2) y conquistó su primer título mundial. La prenda fue un regalo personal de Pelé a su compañero y amigo Dida, permaneciendo en manos de su familia durante décadas antes de pasar por un museo y ser subastada por primera vez en 2004.
Reacción en Brasil y contexto global
En Brasil, la noticia es tratada con el peso reverencial que implica su mayor ídolo deportivo. La prensa local destacó la importancia de este objeto como el punto de partida de la trayectoria del único futbolista tricampeón del mundo. Los medios brasileños, junto con la cobertura internacional, subrayan que, aunque la oferta final de 4.9 millones no alcanzó la estimación inicial de Sotheby's —que proyectaba cerca de 6 millones—, el monto reafirma el estatus inalcanzable de Pelé en la historia del deporte.
El interés en esta subasta, denominada The Beautiful Game, fue global, aunque la pieza no logró superar el récord absoluto que ostenta la camiseta de Diego Armando Maradona, utilizada en los cuartos de final de México 1986 contra Inglaterra, vendida por 9.3 millones de dólares.
Otros artículos subastados
La subasta también incluyó otros tesoros deportivos, aunque con resultados mixtos. Por ejemplo, el brazalete de capitán utilizado por Maradona en 1986 se vendió por 512 mil dólares. Diversas camisetas de Lionel Messi, incluyendo una de la Champions League de 2017, alcanzaron los 217,600 dólares. Algunos cromos coleccionables, como una tarjeta de Pelé de 1958 valorada en al menos 150 mil dólares, se quedaron cortos al recaudar cerca de 108 mil dólares, reflejando un mercado de coleccionismo selectivo.



