Iris van Herpen presenta Helix Nebula, el primer vestido de plasma
Durante la Semana de la Alta Costura de París, la diseñadora neerlandesa Iris van Herpen presentó Helix Nebula, considerado el primer vestido de plasma de la historia. Esta creación fusiona ciencia, tecnología y diseño de una manera nunca antes vista, formando parte de la colección Sonic Starquakes, inspirada en los llamados "terremotos estelares", fenómenos que ocurren en algunas estrellas cuando enormes ondas de energía recorren su interior.
Helix Nebula: un vestido que cobra vida
La pieza utiliza gas ionizado encapsulado dentro de dos estructuras de vidrio soplado a mano que flotan sobre el torso como si fueran lunas suspendidas en el aire. Lo más impresionante es que estas cápsulas luminosas reaccionan cuando la prenda entra en contacto con quien la lleva puesta. Según explicó la propia diseñadora, el cuerpo humano actúa como un conductor del campo eléctrico que contiene el plasma, modificando su comportamiento y provocando que la luz cambie de intensidad conforme la modelo se mueve o toca la prenda. El resultado es un vestido que parece tener vida propia y que interactúa constantemente con quien lo porta.
Fractal Universe: electrones atrapados en el tejido
La innovación no terminó ahí. La colección también presentó Fractal Universe, otro vestido que dejó sin palabras a los asistentes. Esta creación fue desarrollada mediante un complejo proceso experimental que permitió almacenar miles de millones de electrones dentro del tejido. Para conseguir este efecto, el material fue sometido a temperaturas cercanas a los -100 °C durante un proceso que involucró tecnología similar a la utilizada en aceleradores de partículas. Posteriormente, la energía permaneció atrapada en la estructura del vestido, generando destellos ramificados que recorren toda la superficie de la pieza como si fueran pequeños relámpagos. Aunque originalmente estos efectos estaban pensados para activarse durante la pasarela, parte de la energía comenzó a liberarse antes del desfile, produciendo un espectáculo visual completamente inesperado que sorprendió incluso al equipo creativo.
La ciencia como inspiración
Van Herpen confesó que llevaba años soñando con crear una prenda confeccionada únicamente con energía. En su trayectoria ya había experimentado con materiales sólidos, líquidos, organismos vivos e incluso gases, pero nunca había logrado integrar el plasma, considerado uno de los estados fundamentales de la materia. Para ella, Helix Nebula representa un paso hacia una nueva concepción de la alta costura, donde las prendas ya no solo se construyen con textiles, sino también con fenómenos físicos capaces de generar experiencias visuales únicas.
La inspiración científica de la colección va más allá del espacio. Van Herpen también retomó el trabajo de la investigadora galesa Margaret Watts Hughes, quien a finales del siglo XIX creó el eidófono, un instrumento capaz de transformar las vibraciones de la voz en patrones visuales mediante polvos de colores. Esa relación entre sonido, energía y materia sirvió como uno de los pilares conceptuales del desfile.
Lejos de intentar explicar el universo mediante la moda, la diseñadora asegura que su intención es despertar curiosidad sobre todo aquello que aún permanece desconocido. Para ella, la ciencia y la creatividad son herramientas capaces de ampliar nuestra percepción del mundo y recordarnos que todavía existen innumerables misterios por descubrir.



