Karlie Kloss volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las supermodelos más influyentes de la industria al desfilar para Schiaparelli en la Semana de la Alta Costura de París, apenas unos días después de acaparar titulares por su presencia en la boda de Taylor Swift y Travis Kelce.
Regreso triunfal a la pasarela
El regreso de Kloss a la pasarela coincidió con la presentación de la colección Haute Couture Otoño/Invierno 2026-2027 de Schiaparelli, encargada de inaugurar el calendario de alta costura en la capital de la moda. La aparición de la modelo no solo confirmó que continúa siendo una de las favoritas de las grandes casas, sino que también cerró un fin de semana en el que su nombre dominó tanto las noticias de la moda como las de la cultura pop.
Después de asistir junto a su esposo, Joshua Kushner, a la exclusiva boda de Taylor Swift y Travis Kelce en Nueva York, Karlie viajó prácticamente de inmediato a París para cumplir con uno de los compromisos más importantes de la temporada.
El look de Karlie Kloss para Schiaparelli
Sobre la pasarela, Karlie desfiló con un espectacular vestido azul que resumía a la perfección el lenguaje creativo de Schiaparelli. El diseño destacaba por un torso de apariencia escultórica que abrazaba la silueta, mientras que la falda incorporaba elaborados apliques y detalles artesanales que aportaban movimiento y dramatismo a cada paso.
La colección 'El abismo' de Schiaparelli
La colección, titulada 'El abismo', fue concebida por el director creativo Daniel Roseberry como una reflexión sobre la incertidumbre y la creatividad. El diseñador explicó que, tras el éxito de temporadas anteriores, decidió abandonar las fórmulas conocidas para explorar un proceso creativo más intuitivo inspirado en el poema 'You, Darkness', del escritor Rainer Maria Rilke.
El resultado fue una propuesta que desafió las convenciones tradicionales de la alta costura al combinar técnicas artesanales con materiales poco habituales como látex, silicona y superficies moldeadas que simulaban pintura sólida.
Paleta cromática y estilo surrealista
La colección también apostó por una llamativa paleta cromática inspirada en la flora y la vida marina, donde sobresalieron tonos mandarina, violeta, rosa langosta, menta y el característico dorado que identifica a la maison. En ese universo surrealista, Karlie Kloss brilló con naturalidad. Su presencia transmitió la fuerza y elegancia que la han convertido durante más de una década en una de las modelos más solicitadas del circuito internacional.
Según declaraciones de Roseberry citadas por la organización del evento, 'cada pieza de la colección representa un paso hacia lo desconocido, abrazando la oscuridad como fuente de inspiración'.



