Keinemusik en CDMX: afro house, nubes flotantes y Mundial
Keinemusik en CDMX: afro house, nubes y Mundial

El colectivo berlinés Keinemusik convirtió el Autódromo Hermanos Rodríguez en una pista de baile. Entre visuales, goles históricos y miles de asistentes, la música terminó por unir a México y Alemania bajo una misma nube.

Una noche de afro house en la capital

Caminando por la recta del Autódromo Hermanos Rodríguez de la Ciudad de México, a lo lejos se apreciaba el símbolo de paz del colectivo alemán Keinemusik. Ahí, en la icónica curva de la pista, descansaba flotando esa nube entre columnas de luces y miles de personas frente al escenario, esperando la salida de los tres productores que llegaban desde Berlín.

Todos iban listos para disfrutar de una noche de afro house, con pañoletas en el cuello y cubriéndose la cabeza aunque no había sol, faldas cortas, shorts, camisas blancas y lentes oscuros en medio de la noche para ver las luces estroboscópicas que acompañarían el set de los DJ. No era Tulum, no había sol, pero todos estaban frescos y ligeros para bailar desde las 9 p.m. hasta las 2 de la mañana del viernes. Y así fue, sin parar, desde que aparecieron Rampa (Gregor Sütterlin), &ME (André Boadu) y Adam Port en la tarima para comenzar con la música y los visuales.

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A pesar de un extenso cateo en los accesos, ya circulaban marihuana y otras drogas. Pese al ambiente nocturno y festivo, lo que dominaba en un sector era el ambiente mundialista. Desde el ingreso, público que venía del partido o de los festejos posteriores al 2-0 de México sobre Sudáfrica entonaba canciones futboleras como El Chuky Lozaaaano u Hormiga Gonzaaaalez, con la famosa tonada de Seven Nation Army de The White Stripes, hasta el “México, México”. Todos jóvenes, muchos con playeras de la Selección.

Fútbol y música en armonía

Algunos que solo iban a escuchar a Keinemusik los miraban con desdén y hasta con burla, pues se hacían bolas de gente brincando entre la multitud que se dirigía al escenario festejando el primer triunfo de México en la historia en un partido inaugural. Fue hasta que apareció el colectivo en tarima que todo se volvió únicamente música.

Pasaron las horas y poco antes de la medianoche, cuando había desaparecido esa fiebre mundialista entre el público, se comenzaron a proyectar imágenes de mundiales anteriores en la famosa nube que porta consigo a todas partes el colectivo. Dos encuentros se repasaron mientras el house seguía haciendo bailar a todos. El primero fue el juego entre Alemania y México de 1998, donde Luis Hernández El Matador marcó un gol y posteriormente se dio el empate de los alemanes.

Todo era referencia al vínculo que tiene el trío con México, que no surge solo de sus múltiples presentaciones en Tulum, sino también desde el fútbol y los encuentros entre alemanes y mexicanos.

El balón rodando en lo alto mientras todos bailaban continuó hasta la medianoche, cuando llegó otra proyección: el primer gol del Mundial 2026 para México, marcado por Julián Quiñones. El público, sin embargo, no se involucró más que para filmar las imágenes, aunque algunos gritaban el gol como si estuviera sucediendo en directo.

De ese momento en adelante comenzaron los clásicos del grupo como Move, Say What o The Rapture, hasta Thadanza y More Love, entre otros temas, que fueron los más coreados. Así terminó no solo la jornada de música electrónica, sino también el primer día mundialista de este 2026.

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Otros antecedentes

  • México derrotó a Alemania 1-0 en la fase de grupos de Rusia 2018.
  • Alemania empató a 2 goles con México en 1998 antes de eliminar al Tri en penaltis.
  • Alemania disputó la final de 1986 en el mundial de México frente a la Argentina de Diego Armando Maradona, contra la que cayó en ese encuentro definitorio.