La disputa legal entre la actriz Maribel Guardia y su nuera, Imelda Garza-Tuñón, que se originó en enero de 2025, ha incorporado nuevas acusaciones graves. Marco Chacón, esposo de la actriz, afirmó públicamente que Imelda Garza-Tuñón no solo se llevó al nieto de Guardia, José Julián Figueroa, sino que también se dedicó a sustraer y comercializar pertenencias personales dentro del hogar familiar.
Pruebas de venta de bienes sustraídos
En declaraciones realizadas ante el programa Dulce y Picosito conducido por Flor Rubio, Chacón detalló que él y Maribel Guardia han sido testigos de la desaparición de artículos de valor sin presentar denuncias formales inicialmente, debido a la vergüenza ajena que les generaba la situación. Sin embargo, el esposo de la actriz aseguró contar con evidencia digital que contradice la versión de los hechos presentada por la demandada.
"Nosotros nunca enfrentamos ese hecho porque nos da vergüenza ajena (...) tengo chats donde está vendiendo mochilas mías", declaró Chacón. Entre los elementos mencionados se encuentra una mochila Montblanc que, según el denunciante, fue sustraída de su propiedad. En las conversaciones capturadas, Imelda Garza-Tuñón intentaba vender dicho artículo describiéndolo como "una mochila de hombre" que, falsamente, afirmaba haber recibido como regalo.
El incidente con Marcelia Figueroa como detonante
Chacón identificó a Marcelia Figueroa, cuñada de Imelda Garza-Tuñón, como la persona que finalmente confrontó a la joven por estos actos. El conflicto escaló cuando Marcelia Figueroa decidió hospedarse en la residencia de Maribel Guardia durante un fin de semana. Durante su estancia, desapareció una bolsa que había sido un obsequio de su padre, el fallecido cantante Joan Sebastian.
Según relató Chacón, la ausencia del objeto provocó que Marcelia Figueroa exigiera explicaciones. "Se enojó con Marcelia [Figueroa] porque a Marcelia se le perdió una bolsa, se vino a quedar el fin de semana y se le perdió una bolsa (...) Esta chava tiene carácter, ella sí la increpa", explicó el esposo de la actriz. Este enfrentamiento verbal marcó el punto de inflexión en la convivencia dentro de la casa.
Huida y uso de prendas de lujo
Tras la confrontación con su cuñada, Imelda Garza-Tuñón abandonó la residencia junto con su hijo, José Julián Figueroa, desapareciendo por un periodo de dos días. Posteriormente, comunicó que no regresaría, lo que desencadenó la demanda interpuesta por Maribel Guardia para garantizar el bienestar del menor. Chacón señaló que este acto de fuga fue consecuencia directa de ser descubierta en sus prácticas de robo.
Además de las mochilas, el esposo de la actriz hizo referencia específica a un bolso Chanel. Afirmó que, en imágenes grabadas durante la marcha LGBT en la Ciudad de México, Imelda Garza-Tuñón utilizaba dicha prenda. Chacón subrayó que el bolso nunca fue regalado por Maribel Guardia, reafirmando así su carácter de bien sustraído y no donado voluntariamente.
Estos nuevos argumentos amplían el panorama de la controversia pública y judicial, agregando cargos de apropiación indebida a la disputa por la custodia y el trato hacia el nieto de la actriz. La familia Guardia mantiene su postura de buscar justicia a través de los canales legales establecidos tras la salida definitiva de Imelda Garza-Tuñón del domicilio familiar.



