La actriz Jennifer Garner, conocida por su papel en la película 'Si tuviera 30', reveló en el podcast 'Shut Up Evan' que mantiene una relación peculiar con el paparazzi que la sigue desde hace más de dos décadas. Garner describió esta situación como 'una relación de Estocolmo', haciendo referencia al fenómeno psicológico en el que las víctimas desarrollan un vínculo emocional con sus captores.
Un vínculo forjado en dos décadas de persecución
Garner explicó que hay dos fotógrafos asignados a documentar su vida diaria desde hace más de 20 años, superando la duración de muchos matrimonios en la industria del entretenimiento. A pesar de haber intentado diversas medidas para alejarlos, incluyendo llamadas a la policía y maniobras evasivas, el tiempo transformó la hostilidad inicial en una extraña tregua. La actriz afirmó que existe un 'respeto mutuo' basado en los cientos de momentos cotidianos que han presenciado juntos, desde embarazos hasta mudanzas y rupturas.
El momento que evidenció la paradoja
Un incidente en particular ilustra la complejidad de esta relación. Mientras caminaba por la calle, Garner sintió que un desconocido la seguía con intenciones potencialmente peligrosas. En un acto instintivo, no corrió hacia la policía ni hacia un comercio, sino directamente hacia el paparazzi que la fotografiaba. 'Pensé que esa persona iba a hacerme daño, así que corrí hacia él porque lo conocía, confiaba en él y sabía que a su lado estaría a salvo', declaró la actriz, según el podcast.
Acoso durante su matrimonio con Ben Affleck
El acoso mediático alcanzó niveles alarmantes durante su matrimonio con el actor Ben Affleck, entre 2005 y 2018, cuando la pareja y sus tres hijos (Violet, Fin y Samuel) se convirtieron en el blanco favorito de los paparazzi. Garner relató que en ocasiones hasta 15 vehículos de fotógrafos la perseguían, pasándose semáforos en rojo, subiéndose a las banquetas e invadiendo propiedades privadas, poniendo en riesgo a peatones y conductores.
Impacto en los hijos y la lucha legal
La presencia constante de los fotógrafos afectó directamente la vida social de sus hijos. Garner recordó que cuando inscribieron a su hijo en un equipo de fútbol infantil, la junta directiva del club solicitó que retiraran al menor del torneo, ya que la llegada de más de 20 automóviles de paparazzi bloqueaba las calles y generaba caos, arruinando la tranquilidad de las demás familias.
En 2013, Garner se unió a la actriz Halle Berry para testificar ante el Comité de Seguridad Pública de la Asamblea Estatal de California. Ambas presentaron testimonios sobre el impacto emocional del acoso. Esta presión llevó a la aprobación de la ley SB 606, que endureció las penas y multas para los paparazzi que acosen a niños debido a la profesión de sus padres.
La actriz también mencionó que, pese al constante asedio, ha aprendido a convivir con esta realidad, describiendo la situación como una especie de 'Síndrome de Estocolmo' que le genera sentimientos encontrados hacia quienes la persiguen.



