El éxito de los k-dramas abrió la puerta a otras producciones asiáticas, y ahora los lakorn tailandeses están ganando terreno en Latinoamérica. Estos dramas, que llevan décadas siendo un pilar de la televisión en Tailandia, encuentran nuevas audiencias gracias a las plataformas digitales y las redes sociales.
La palabra 'lakorn' (ละคร) significa 'obra dramática' o 'representación teatral' en tailandés, y se usa para referirse a las series de ficción producidas en el país, especialmente las emitidas por canales nacionales. Estos programas han sido por años un ritual doméstico en los hogares tailandeses, similares a las telenovelas clásicas de América Latina.
A diferencia de los k-dramas, que suelen tener una narrativa más contenida y una estética pulida, los lakorn se caracterizan por un estilo más directo, intenso y teatral. No temen exagerar los conflictos ni llevar las emociones al extremo, aunque comparten el romance como eje central.
El género ha evolucionado más allá del melodrama tradicional, incursionando en acción, comedia romántica, suspenso, fantasía y ciencia ficción ligera. Los actores tailandeses que participan en estos dramas suelen convertirse en celebridades nacionales, y la estrategia de las 'screen couples' (parejas actorales que repiten en varias producciones) fortalece el vínculo con el público.
Plataformas como Netflix, Viki Rakuten e iQiYi facilitan el acceso a los lakorn en la región, mientras las comunidades de fans en redes sociales impulsan su popularidad. Cada vez más espectadores latinoamericanos descubren en estos dramas un reflejo de la cultura y las emociones tailandesas, adaptadas a un formato adictivo y profundamente humano.



