Si amas la combinación de dulce con picante, no te puedes perder estos boneless con salsa habanero. Con esta sencilla receta tendrás la mejor comida para ver todos los partidos del Mundial.
Los boneless son la alternativa favorita a las alitas para quienes no disfrutan comer con las manos ni tener que lidiar con huesos. A diferencia de los nuggets, se preparan con cubos de pechuga de pollo que se empanizan y fríen antes de bañarlos con alguna salsa.
La salsa buffalo es considerada la original, pero las opciones son enormes. Una muy popular es la combinación de mango y chile habanero, pues equilibra el picante con la dulzura de esta fruta tropical.
Aunque esta fusión de sabores tiene raíces en Asia, en México también está muy arraigada, pues el picante es parte inherente a nuestra gastronomía. Lleva a otro nivel el mango con chile piquín, en estos boneless con salsa de mango-habanero.
¿Cómo hacer boneless con salsa de mango-habanero?
Ingredientes para los boneless:
- 500 gramos de pechuga de pollo en cubos
- 1 taza de harina de trigo
- 1 taza de pan molido
- 2 huevos
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite, suficiente para freír
Ingredientes para la salsa de mango-habanero:
- 1 mango maduro (ataulfo o manila)
- 2 chiles habaneros (ajusta al gusto)
- ¼ de taza de azúcar
- ¼ de taza de agua
- 2 cucharadas de vinagre blanco
- 1 cucharada de jugo de limón
- Sal al gusto
Preparación:
Seca los trozos de pollo con papel absorbente, de esta forma se pegará mejor el empanizado y quedarán crujientes. Colócalos en un tazón y salpimiéntalos.
En un plato extendido coloca la harina, en otro el pan molido y en un plato hondo bate los huevos.
Pasa los trozos de pechuga por harina, después introdúcelos en el huevo, eliminando el exceso y, finalmente, empanízalos. Reserva mientras se calienta el aceite.
En una cacerola, calienta suficiente aceite para freír el pollo. Cuando alcance los 180 °C o al introducir un palillo empiece a burbujear, introduce los boneless por tanda, para evitar sobrecargar el aceite y reducir mucho la temperatura.
Fríe los boneless a fuego medio por 5 o 7 minutos, hasta que estén bien cocidos por dentro y dorados por fuera. Para evitar que queden crudos, es importante no tener el aceite a una temperatura muy alta, pues así solo se dorarán por fuera.
Saca los trozos de pollo del aceite y déjalos escurrir sobre papel de cocina absorbente mientras preparas la salsa.
Pela el mango y córtalo en trozos medianos. Parte los habaneros por la mitad, retira las semillas y córtalos en cuartos. Puedes dejar las semillas, pero toma en cuenta que estas son las que determinan el picor.
Coloca el mango, los habaneros, el azúcar y el agua en una olla pequeña. Mezcla y lleva a fuego medio; cocina por 10 minutos hasta que el mango esté suave.
Apaga el fuego y licúa todos los ingredientes hasta tener una salsa homogénea.
Regresa la salsa a la olla; agrega el vinagre, el jugo de limón y una pizca de sal. Cocina a fuego bajo por 5 minutos hasta que espese ligeramente. Apaga el fuego y deja entibiar unos minutos.
Coloca los boneless en un tazón o una bolsa con cierre hermético y báñalos con la salsa de mango-habanero. Mezcla muy bien para que todos se impregnen y sirve de inmediato.
Sirve estos boneless con salsa de mango-habanero, acompañados de papas a la francesa, tiras de zanahoria y apio, y aderezo ranch. Así de sencillo tienes la botana para ver los siguientes partidos del Mundial.



