Los nuggets comerciales suelen ser altos en grasas y sodio, con hasta 18 gramos de grasa y 800 miligramos de sodio por cada 100 gramos, según la Revista del Consumidor. Además, muchos contienen menos carne de pollo de calidad de la esperada, mezclada con almidones y grasas.
Para evitar estos ingredientes, una alternativa saludable es preparar nuggets caseros usando pechuga de pollo fresca y verduras. Esta receta permite incluir vegetales sin que los niños lo noten, y al evitar la fritura, se reduce el contenido graso.
Con moldes con forma de dinosaurio, estos nuggets se convierten en una opción divertida y nutritiva para celebrar el Día del Niño o como snack después de la escuela. La preparación es sencilla y garantiza un alimento más natural y equilibrado.



