Crisis de ruido en CDMX: denuncias se disparan y amenazan la salud
Crisis de ruido en CDMX: denuncias se disparan

El ruido en la Ciudad de México se ha convertido en una crisis de salud pública

La Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) ha registrado un aumento explosivo en las denuncias por exceso de ruido en la capital. De 223 quejas en 2020, la cifra se disparó a más de mil en los años siguientes, y solo en 2025 se atendieron mil 186 denuncias, lo que resultó en la suspensión temporal de 21 establecimientos mercantiles.

El ruido es ahora la segunda mayor amenaza ambiental para la salud de los capitalinos, solo superada por la contaminación del aire. La PAOT advierte que no solo afecta a los humanos, sino también a la biodiversidad local. En lo que va de 2026, ya se han registrado casi 500 denuncias.

55 corredores de ruido identificados

La dependencia ha identificado 55 corredores de ruido en diversas alcaldías, de los cuales 30 se concentran en Cuauhtémoc, Coyoacán, Miguel Hidalgo y Benito Juárez. Zonas como Roma-Condesa, Reforma-Histórico, Zona Rosa y Polanco son algunas de las más afectadas.

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La PAOT señaló la necesidad de una política pública que integre el uso de suelo para permitir una convivencia sana entre habitantes y comercios.

Regulaciones contra el ruido en la CDMX

La norma ambiental NADF-005-AMBT-2013 establece que las fuentes fijas de ruido (establecimientos, fábricas, espectáculos, obras) no deben exceder los 65 decibeles en horario diurno (6:00 a 20:00 horas) ni los 62 decibeles en horario nocturno (20:00 a 6:00 horas).

La PAOT, la Secretaría del Medio Ambiente local y las alcaldías son las encargadas de hacer cumplir la norma.

Afectaciones a la salud

El ruido provoca sordera, interfiere en la comunicación oral, induce indiferencia y contribuye al aislamiento urbano. También se ha asociado con disminución de la libido y malformaciones fetales. Otras afectaciones incluyen perturbación del sueño, mala recuperación física, estrés, agresividad, tensión nerviosa, trastornos circulatorios, alta presión arterial, dilatación pupilar y daño gastrointestinal.

Además, el exceso de ruido puede reducir la eficiencia laboral, especialmente en tareas que requieren análisis de información. Expertos como el doctor Thomas Münzel, jefe de Cardiología del Centro Médico Universitario de Maguncia, Alemania, han señalado que el ruido debe tratarse con la misma seriedad clínica que el tabaquismo, la diabetes o la obesidad.

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