Con el pretexto de embellecer la ciudad para el Mundial 2026, el gobierno de Clara Brugada ha destinado enormes recursos a obras que benefician a sus allegados, mientras la transparencia brilla por su ausencia.
Obras mal planeadas y costosas
Ejemplos como el repintado de puentes y señales viales en púrpura, que luego debieron ser amarillos por norma internacional, o la ciclovía de Tlalpan, donde se gastaron millones en macetas que serán reemplazadas por bolardos, muestran la falta de capacidad y el dispendio.
Desaparición de la transparencia
La eliminación del Instituto de Transparencia de la CDMX y su sustitución por una oficina controlada por el gobierno morenista consolida la opacidad. Los expedientes se sellan por cinco años bajo el argumento de seguridad nacional.
Se anuncian dos mil 241 obras mundialistas con un costo de 23 mil 122 millones de pesos, pero sin rendición de cuentas. La oposición permanece inactiva, temerosa de que sus propios trapitos salgan a la luz.



