El IPN validó a Territorium antes de la crisis de la UNAM
IPN: Éxito digital que precedió al fallo en la UNAM

Antecedentes técnicos: El modelo del IPN como referencia

La decisión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de contratar a Territorium Life para administrar su primer examen de ingreso completamente digital no fue un acto aislado, sino que se basó en una trayectoria previa documentada por otra institución pública de prestigio: el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Desde junio de 2022, el Politécnico había migrado exitosamente sus procesos de admisión a un esquema estrictamente en línea, estableciendo un precedente operativo que la Dirección General de Administración Escolar (DGAE) utilizó como argumento central ante el Comité de Adquisiciones.

Según los documentos presentados por la DGAE, la adjudicación directa del contrato a Territorium se justificó bajo la premisa de que la empresa ya contaba con una experiencia comprobada en la aplicación de evaluaciones masivas a distancia. La tecnología de la plataforma ya estaba siendo utilizada con regularidad en instituciones de educación superior, lo que supuestamente garantizaba la estabilidad necesaria para el proceso de la UNAM.

Operación sin interrupciones en el Politécnico

Los datos oficiales del IPN reflejan una implementación técnica robusta. Durante la convocatoria de 2022, la plataforma procesó una carga significativa sin registrar fallos críticos. De los 118,474 aspirantes que obtuvieron ficha, 104,635 lograron identificarse correctamente en el sistema y 91,802 presentaron la evaluación durante los tres días establecidos. El Instituto destacó que la infraestructura soportó picos de más de 90,000 usuarios simultáneos manteniendo la estabilidad del servicio.

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Para garantizar la integridad académica, el IPN implementó la plataforma Edtest.ai, la cual integra mecanismos avanzados de inteligencia artificial. Este sistema verifica la identidad de los candidatos, monitorea la sesión mediante la cámara web, bloquea funciones que podrían facilitar trampas y detecta anomalías automáticamente. Según las cifras reportadas por el propio instituto, estas herramientas permitieron identificar 799 casos de aspirantes que incurrieron en conductas prohibidas, cuyos exámenes fueron cancelados inmediatamente tras la revisión de la evidencia generada por la plataforma.

Ahorro logístico y reconocimiento internacional

El impacto positivo del cambio de modelo trascendió lo académico. Meses después de su implementación, el proyecto obtuvo el primer lugar en el certamen “Las más innovadoras de Netmedia 2022” dentro de la categoría Sector Público. Arturo Reyes Sandoval, director general del IPN en aquel momento, señaló que el nuevo esquema permitió atender más de 126,000 solicitudes, incrementando el alcance del proceso de admisión en más del 20 por ciento.

Además de la eficiencia operativa, se resaltaron los beneficios ambientales y económicos. Se evitó el uso de 35 toneladas de papel, equivalente a la preservación de 525 árboles, y se redujeron significativamente los costos logísticos asociados a la movilización de personal y habilitación de sedes físicas. Fuentes consultadas por este medio indican que el IPN continúa utilizando esta plataforma sin incidentes mayores que obliguen a modificar el modelo actual.

El contraste crítico con la situación en la UNAM

Mientras el IPN consolida su operación digital, la UNAM enfrenta una crisis sin precedentes en su historia reciente. En el concurso de ingreso a licenciatura 2026, la universidad detectó múltiples anomalías durante la aplicación del examen online, por el cual desembolsó 69.1 millones de pesos. Como respuesta a los fallos sistémicos, la autoridad universitaria ordenó realizar un examen de control presencial para aproximadamente 58,000 aspirantes.

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Existe una paradoja notable en la gestión de ambos institutos. Cuando la DGAE de la UNAM solicitó la contratación de Territorium, uno de los pilares de su solicitud fue precisamente la experiencia acumulada por la empresa en evaluaciones masivas, citando tanto el caso del IPN como pruebas piloto previas realizadas por la propia UNAM con estudiantes residentes en el extranjero. Sin embargo, la ejecución final del examen de licenciatura resultó ser drásticamente diferente a los procesos piloto o a la experiencia del Politécnico.

Revisión de incidencias y transparencia

En el caso del IPN, cada incidencia detectada queda registrada con evidencia fotográfica y de video, la cual es revisada posteriormente por las áreas responsables para determinar infracciones. Esta metodología ha permitido mantener la confianza en el sistema digital. Por el contrario, la UNAM intenta esclarecer ahora qué falló en su primer gran examen de admisión en línea, marcando un punto de inflexión en la discusión sobre la viabilidad tecnológica de las evaluaciones masivas en el sector público mexicano.