Orión, un joven aspirante a la carrera de Médico Cirujano en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), logró 115 aciertos de 120 posibles en el examen de admisión para el ciclo 2026-2027. Sin embargo, la línea de corte para la carrera en Ciudad Universitaria se elevó a 117 aciertos, dejándolo fuera por solo dos preguntas.
El sueño truncado por dos preguntas
“Cuando vi mi resultado, por un momento pensé que por fin lo había logrado”, relata Orión. “Después de tantos meses de preparación, de estudiar por mi cuenta y dedicar gran parte de mi tiempo a ese examen, realmente creí que ahora sí iba a cumplir mi sueño. Pero al revisar el puntaje de ingreso vi que se necesitaban 117 aciertos. Me había quedado a solo dos”.
Con el nuevo tabulador de la Universidad, el margen de error para los aspirantes a Medicina fue prácticamente nulo: equivocarse en más de tres reactivos en todo el examen significaba quedar fuera. “No voy a mentir, fue un golpe muy duro”, confiesa Orión. “Sentí una impotencia enorme porque no fue falta de ganas ni de esfuerzo. Detrás de esos 115 aciertos hay desvelos y sacrificios. Hay momentos en los que dejas de hacer cosas que te gustan porque todo tu tiempo está puesto en un solo objetivo. Por eso duele tanto quedarse tan cerca”.
El consuelo del Politécnico y la vocación intacta
A diferencia de miles de jóvenes que no obtuvieron un espacio en la educación superior pública, la disciplina de Orión le dio un respaldo: logró un lugar en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) para la carrera de Optometría. Valora el logro en una de las instituciones más importantes del país, pero no esconde la realidad de su vocación: “Estoy agradecido por esa oportunidad porque sé que muchos jóvenes no lograron ingresar a ninguna institución. Sin embargo, también tengo que ser sincero: no es la carrera con la que siempre he soñado. Desde hace mucho tiempo mi meta ha sido estudiar Medicina y convertirme en médico. Ese sueño sigue intacto”.
Volver a empezar
Para quien roza la perfección en una prueba a nivel nacional, la parte más compleja del proceso es asimilar lo cerca que se estuvo de la meta. “Lo más difícil de vivir algo así es que inevitablemente te preguntas qué te faltó. Piensas en esas dos preguntas que pudieron cambiarlo todo. Dos aciertos parecen muy poco, pero cuando representan la diferencia entre entrar o no a la carrera que amas, pesan muchísimo”, reflexiona.
Pese al trago amargo, Orión asegura que no piensa soltar su objetivo y enviará su expediente de vuelta en el siguiente concurso de selección: “A pesar de la tristeza, no voy a rendirme. Este resultado me dolió, pero también me recordó cuánto deseo estudiar Medicina. Voy a volver a intentarlo, porque prefiero seguir luchando por mi sueño que quedarme con la duda de qué habría pasado si me hubiera dado por vencido”.
Revisión de la UNAM revive un antecedente de error
La decisión del rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, de ordenar una revisión del proceso de ingreso a licenciatura 2026-2027 tiene un antecedente: en 2017 la institución reconoció un error en la calificación de miles de exámenes de ingreso al bachillerato que obligó a recalificar las pruebas y admitir a 3 mil 613 aspirantes que inicialmente habían sido rechazados.
A diferencia de aquel caso, la UNAM no ha reconocido irregularidades en el actual proceso de admisión a licenciatura. El anuncio hecho esta semana consiste en la elaboración de un informe y la integración de una comisión técnica que revisará el procedimiento del examen en línea, los resultados del concurso y los factores que pudieron influir en el desempeño de los aspirantes.
El antecedente se remonta a agosto de 2017, cuando la Universidad detectó un desfase entre las plantillas de preguntas y las hojas de respuestas utilizadas para calificar 11 mil 051 exámenes del Concurso de Asignación a la Educación Media Superior. Tras revisar nuevamente las pruebas, la UNAM informó que 3 mil 613 jóvenes sí habían obtenido el puntaje suficiente para ingresar a la Escuela Nacional Preparatoria y al Colegio de Ciencias y Humanidades, por lo que anunció que haría un esfuerzo extraordinario para recibir a la totalidad de esos aspirantes.
En ese entonces, la Universidad explicó que la nueva calificación y la asignación de lugares se realizaron en presencia de autoridades de la Subsecretaría de Educación Media Superior de la SEP, de la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (Comipems), de auditores universitarios, y de un notario público, con el propósito de dar certeza al proceso.
Ahora, tras la publicación de los resultados del examen de ingreso a licenciatura 2026-2027 y los cuestionamientos expresados por algunos aspirantes, el rector Leonardo Lomelí instruyó la elaboración de un informe técnico y la creación de una comisión de especialistas que analizará los datos del proceso, el procedimiento del examen y los resultados del concurso.



