Padres de familia y autoridades escolares decidieron suspender clases en un preescolar de Chilpancingo, Guerrero, debido a la presencia de garrapatas en las instalaciones y la falta de atención por parte de las autoridades.
La medida fue tomada ante el riesgo de que los niños fueran picados por estos parásitos, que pueden transmitir enfermedades como la rickettsia.
Los padres denunciaron que habían solicitado apoyo a las autoridades municipales y estatales para fumigar el plantel, pero no recibieron respuesta.
Mientras se resuelve la situación, los alumnos permanecerán en sus casas hasta nuevo aviso.



