Las autoridades tailandesas confirmaron este viernes que un adolescente armado con una pistola mató a siete personas en una prestigiosa secundaria ubicada cerca de Bangkok. El ataque comenzó cuando el joven asesinó a sus propios abuelos utilizando un arma que les pertenecía, para posteriormente dirigirse a su plantel educativo en la provincia vecina de Nonthaburi.
Detalles del ataque y las víctimas
Dentro del recinto escolar, el agresor, identificado como un estudiante de entre 14 y 15 años, perpetró los homicidios de dos profesores y tres miembros del personal docente. Según reportaron medios locales basados en información oficial, el joven también perdió la vida durante el incidente. Existen versiones contradictorias sobre las circunstancias exactas de su muerte: algunas fuentes indican que fue abatido por elementos de la policía, mientras que otras sugieren que pudo haberse quitado la vida.
El viceministro del Interior de Tailandia, Polapee Suwunchwee, precisó ante el canal público Thai PBS que los estudiantes resultaron heridos al intentar huir del lugar. La policía registró un total de 30 heridos, de los cuales nueve se encuentran en estado grave. Entre los lesionados, quince son alumnos que sufrieron heridas mientras huían, informó también la funcionaria gubernamental.
Testimonios de supervivientes
Pawarisa Maylissa, una estudiante presente durante la masacre, describió la intensidad del enfrentamiento. "Escuché muchísimos disparos, muy fuertes, porque parecía que el tirador estaba en el piso de arriba. Incluso podía escuchar los casquillos golpeando el suelo y el ruido del metal", relató. Maylissa expresó su temor por su vida y sus proyectos futuros, señalando que no conocía al sospechoso pero sabía que era ligeramente menor que ella. "No puedo creer que un niño como él haya podido tener acceso a un arma", añadió.
Purin Khumchoo, de 17 años, quien escapó por poco de los disparos, ofreció otra perspectiva sobre el agresor. "Era un chico trastornado. Mi grupo de amigos, que lo conocía, decía que le interesaban el FBI y las armas, y que muchos otros alumnos lo acosaban", contó a la agencia AFP. Khumchoo mencionó que, al ver al joven apuntarle con el arma, tuvo la sensación de que actuaba de manera profesional, como si hubiera recibido entrenamiento previo.
Thongchai Thanakat, conductor de mototaxi con veinte años de experiencia frente a la institución, que tiene capacidad para 3,000 estudiantes, testificó la escena del caos. "Vi a miles de alumnos salir corriendo. Algunos ni siquiera llevaban zapatos puestos", afirmó. Thanakat refirió sentirse profundamente afectado al observar el cuerpo de un alumno que recibió un disparo en la cabeza, calificando la situación como "realmente triste".
Contexto de violencia y posesión de armas
El primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, lamentó el suceso ante periodistas, declarando: "Es un incidente terrible. Nunca debió haber ocurrido. ¿Cómo pudo suceder esto en nuestro país? Es por eso que el gobierno no permite la posesión de armas de fuego". Sin embargo, Tailandia presenta una de las tasas más altas de tenencia de armas de fuego en la región, con un estimado de alrededor de 10 millones de armas en circulación, lo que equivale a aproximadamente una arma por cada siete habitantes.
Las promesas anteriores de endurecer las leyes sobre armamento no han logrado detener la recurrencia de estos ataques. En febrero de un año anterior, la policía tailandesa disparó y detuvo a otro adolescente que abrió fuego en una escuela del sur del país, donde murió el director y dos estudiantes resultaron heridos; aquel joven utilizó el arma de un oficial de policía. Se informó entonces que el sospechoso había sido hospitalizado en diciembre para recibir tratamiento psiquiátrico antes de ser dado de alta.
La nación ha registrado otras masacres graves en el pasado reciente. En 2022, un expolicía armado con una pistola y un cuchillo irrumpió en una guardería en el norte de Tailandia, causando la muerte de 24 niños y 12 adultos, consolidándose como uno de los incidentes más mortíferos registrados en la historia reciente del país.
Tras el ataque, el tránsito en las inmediaciones de la secundaria Debsirin Nonthaburi quedó prácticamente paralizado. La prensa local reportó que numerosos padres acudieron al lugar para recoger a sus hijos, mientras las imágenes publicadas mostraban al presunto atacante con uniforme escolar morado y una bolsa negra, rodeado de casquillos percutidos en el suelo.



