Manifestantes bloquean carretera estatal para exigir cierre de alcoholera
Habitantes de la región bloquearon la carretera estatal Córdoba-Atoyac para exigir el cierre total de la empresa Alcoholera Zapopan, acusada de verter descargas y residuos industriales que han causado daños ambientales incalculables al río Atoyac y sus afluentes. La protesta, que inició el 21 de julio de 2026, ha paralizado por completo la operación de la factoría: los camiones cañeros no pueden ingresar y más de 30 pipas permanecen varadas sin poder cargar alcohol.
Denuncias de contaminación y afectación al agua potable
El movimiento, respaldado por colectivos ambientalistas, acusa a la compañía de verter desechos directamente al arroyo Mata Larga, el canal de Potrero Nuevo y la desembocadura de uno de los afluentes más golpeados por la industria en Veracruz. “Ya no podemos ni tomar esa agua, es una cochinada”, reclamó un poblador durante la protesta. El detonante ocurrió el 11 de julio, cuando los habitantes detectaron una nueva descarga de líquidos contaminantes hacia el canal Alfredo V. Bonfil. Sin embargo, las denuncias contra la alcoholera se remontan a 2023, y en 2025 las protestas ya habían paralizado temporalmente la operación industrial.
El punto crítico es un tubo reventado que habría permitido que la vinaza llegara al pozo profundo que abastece al 40 por ciento de la población de la comunidad Potrero, afectando directamente el consumo humano. Por eso, los manifestantes decidieron tomar la carretera y exigir la instalación inmediata de plantas de tratamiento de aguas residuales, la clausura definitiva del tubo contaminante, la verificación pública de las descargas y que las autoridades ambientales cumplan con los compromisos adquiridos con la población, que hasta la fecha no se han cumplido.
Trabajadores y cañeros también se manifiestan
Mientras que los habitantes bloquean la carretera, sembradores de caña y obreros también se manifiestan porque advierten que el cierre de la alcoholera atenta contra el sustento de poco más de 300 familias que dependen de la actividad de la factoría. Aun así, la postura de los ambientalistas es firme. Incluso trabajadores de la propia alcoholera han declarado que prefieren perder su empleo antes que seguir viviendo sin agua limpia.
Mesa de trabajo y compromisos incumplidos
Tras una mesa de trabajo, la empresa se comprometió a instalar dos plantas de tratamiento y a cancelar el tubo contaminante. Pero la comunidad no confía: líderes del movimiento reportan amenazas de acciones legales por parte de representantes de la alcoholera. Los funcionarios de la Procuraduría del Medio Ambiente (PMA) advirtieron: “no levantaremos el bloqueo hasta ver acciones concretas”.
Autoridades realizan recorridos de verificación
Mientras autoridades estatales realizan recorridos para verificar la contaminación, habitantes de los municipios de Atoyac, Paso del Macho y Amatlán de los Reyes mantienen su postura al advertir que no negociarán el agua. Y mientras tanto, hay incertidumbre por las fuentes de empleo que se ponen en riesgo ante la exigencia de un cierre.



