La temporada de arribo masivo de tortugas marinas en el Santuario Morro Ayuta, ubicado en la región del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, ha alcanzado cifras históricas este año, superando todos los registros previos de monitoreo de la tortuga Golfina (Lepidochelys olivacea).
Resultados históricos de la temporada
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) informó que, gracias a los esfuerzos coordinados de conservación, monitoreo y protección costera, la temporada concluye con marcas sin precedentes. Se registraron ocho arribadas masivas, 1.9 millones de nidos protegidos y más de 34 millones de crías liberadas al mar, consolidando a este santuario como uno de los epicentros mundiales más importantes para la preservación de la biodiversidad marina.
Colaboración comunitaria e institucional
La Conanp agradeció el acompañamiento del Grupo de Monitores Comunitarios de las comunidades de Paja Blanca y Tapanalá, apoyados por el Programa para la Protección y Restauración de Ecosistemas y Especies Prioritarias (PROREST), así como a la asociación civil Costa Salvaje. También destacó el apoyo de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Marina (Semar) para mitigar el saqueo ilegal de nidos. Su colaboración y patrullajes diarios fueron la pieza fundamental para garantizar la seguridad de los quelonios y el éxito absoluto de esta temporada, señaló la dependencia.
Asimismo, se reconoció la participación activa de los habitantes locales, quienes se integraron a través de comités comunitarios de vigilancia y ecoturismo, ofreciendo servicios guiados y regulados para la observación de tortugas marinas. El Santuario Playa Morro Ayuta, colindante con comunidades de origen chontal y ejidos locales, es uno de los 12 sitios en todo el mundo donde ocurre la arribada masiva de estas especies.
Compromiso con la conservación
Con estas acciones, el gobierno de México, las asociaciones conservacionistas y las comunidades reafirman su compromiso con la protección y conservación humanista del patrimonio natural del país para las presentes y futuras generaciones, concluyó la Conanp.



