Un grupo de arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha alzado la voz para exigir cambios profundos en la gestión de la institución. A través de una carta dirigida a las autoridades federales, el colectivo denominado “Seamos 10 o 100 arqueólogas y arqueólogos del INAH” demanda transparencia en el manejo del presupuesto, una reestructuración del Consejo de Arqueología, la eliminación del sistema de contratación eventual para investigadores y el respeto irrestricto a la normatividad que rige al instituto.
Problemas que obstaculizan la investigación
En la misiva, firmada por la arqueóloga Rosa Reyna y obtenida por Excélsior, se detalla que desde noviembre de 2025 un amplio grupo de especialistas solicitó al director general del INAH, Joel Omar Vázquez, la instalación de mesas de trabajo para abordar los graves problemas que enfrentan para investigar. Sin embargo, la petición no fue atendida, lo que ha llevado a los arqueólogos a solicitar a todas las instancias federales que eviten “la muerte anunciada del INAH”.
La arqueóloga Reyna acusó a las autoridades del INAH de ser “sordas, insensibles e incompetentes” tras seis meses sin respuesta. Señaló que los investigadores se encuentran atrapados en una maraña burocrática que les impide realizar sus actividades sustantivas, las cuales están encomendadas por ley al instituto.
Falta de recursos y precariedad laboral
Entre los problemas más graves que enfrenta la arqueología en México, el colectivo destaca:
- Falta de recursos financieros para proyectos de investigación.
- Exceso de regulación administrativa y trámites burocráticos.
- Normativa interna excesiva que dificulta el trabajo académico.
- Falta de infraestructura y equipamiento adecuados.
- Reducción de la planta laboral de base.
- Precariedad laboral de los profesionales contratados de manera eventual.
Estos factores han convertido la investigación arqueológica en una práctica sumamente difícil de realizar, según denuncian los especialistas. El colectivo insiste en la urgencia de tomar medidas para revertir esta situación y garantizar el futuro del INAH como institución rectora de la antropología y la historia en México.



