La Fiscalía General de la República (FGR) ha abierto una nueva línea de investigación en torno al caso de Ismael “N”, alias “El Mayo” Zambada, y su detención junto con Joaquín “N”, ante indicios que apuntan a una posible operación del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en territorio mexicano. La fiscal Ernestina Godoy Ramos presentó una cronología detallada durante una conferencia de prensa, señalando que se analizan datos recientes que podrían implicar consecuencias legales y diplomáticas para el Estado mexicano si se confirma la participación de autoridades estadounidenses en la operación.
Antecedentes del caso
Godoy Ramos recordó que el 23 de julio de 2024, a través de medios de comunicación y reportes de representaciones mexicanas en Estados Unidos, se supo que Ovidio “N”, extraditado por México el 15 de septiembre de 2023, se había incorporado al programa de testigos protegidos de ese país. Dos días después, el 25 de julio de 2024, la Embajada de Estados Unidos informó sobre el cambio de situación de Ovidio “N”, aunque la FGR señaló que no hubo notificación previa al Gobierno de México. Ese mismo día ocurrió la operación que derivó en la extracción de Ismael “N”, realizada en Sinaloa y concluida en Nuevo México.
Posibles vínculos entre los eventos
La fiscal explicó que la cercanía temporal entre el cambio de medida cautelar de Ovidio “N” y la operación relacionada con Ismael “N” constituye un elemento clave que la FGR analiza. “Estos acontecimientos permiten inferir por la proximidad en el tiempo, los vínculos familiares, así como de las organizaciones delictivas que guardan una relación de intermediación, es decir, que presumiblemente el secuestro fue resultado del cambio de medida cautelar, aunado al hecho de la recepción de 17 familiares de Ovidio por parte de las autoridades de ese país”, afirmó Godoy Ramos. La FGR precisó que estas inferencias forman parte de las líneas de investigación y deberán ser corroboradas con pruebas y datos oficiales.
Información sobre presunta intervención del FBI
La Fiscalía también tomó en cuenta información difundida por el periodista Luis Chaparro, quien publicó un reportaje en redes sociales sobre una presunta intervención del FBI en la operación. Según lo expuesto por la fiscal, el reportaje incluye una declaración atribuida al FBI en la que se señalaría que el operativo fue ejecutado por esa agencia. La FGR indicó que este elemento se encuentra bajo análisis dentro de la nueva línea de investigación.
Durante la conferencia, un portavoz de la FGR señaló que, de confirmarse la participación del FBI en una operación ejecutada en territorio mexicano sin la debida autorización o coordinación con autoridades nacionales, podrían configurarse violaciones al derecho mexicano e internacional. “El mismo FBI reconoce que se trató de una operación exitosa, planeada, organizada y ejecutada por el FBI para capturar y secuestrar en suelo mexicano a una persona de nacionalidad mexicana para trasladarla e encarcelarla en otro país”, afirmó.
Posibles consecuencias diplomáticas
La Fiscalía advirtió que esta situación podría representar un conflicto de gran magnitud para el Estado mexicano y sus relaciones internacionales. “Todo apunta a que estaríamos de cara a tres situaciones graves: una serie de violaciones al derecho mexicano e internacional, un pacto al margen de la ley, así como una mentira de un diplomático estadounidense”, añadió el portavoz. La FGR señaló que la investigación también podría esclarecer si la información proporcionada en su momento por autoridades estadounidenses fue precisa.
La fiscal recordó que el exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, declaró previamente que no hubo participación directa de Estados Unidos en la operación, sino que se trató de una acción entre grupos criminales que derivó en el secuestro y entrega de Ismael “N” y Joaquín Guzmán López. La FGR continuará investigando estos hechos para determinar la veracidad de las afirmaciones y las posibles responsabilidades.



