El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) concluyó la restauración de los abrigos rocosos conocidos como Cueva Pinta y Cueva Pinta VI, sitios de patrimonio gráfico-rupestre ubicados en el municipio de Cuatro Ciénegas, Coahuila, tras un grave saqueo ocurrido en enero de 2025. Los trabajos, que duraron tres meses y medio, representan un hito nacional por la complejidad de los daños y por ser el primer proyecto integral de restauración de patrimonio gráfico-rupestre afectado por un intento de extracción ilícita de esa magnitud en México, según el reporte del INAH.
Daños y saqueo en Cueva Pinta
En abril pasado, el INAH informó que en enero de 2025 los sitios sufrieron saqueo y daños, incluyendo la extracción de la figura de una mano pintada y el intento de sustracción de otras dos figuras. Los daños fueron ocasionados mediante el uso de sierras y herramientas de perforación, con el propósito de desprender fragmentos de roca con pintura rupestre. Las vibraciones generaron desprendimientos secundarios que afectaron extensas áreas pictóricas, según explicó Patricia Mondragón, encargada de campo del INAH en la zona.
Declaraciones de especialistas
Durante la entrega de los trabajos, Moisés Preciado, especialista del INAH, lamentó la afectación en el sitio: “Lo que ocurrió aquí no fue el simple robo de un fragmento, fue un atentado contra la voz del tiempo. Quienes mutilaron estos sitios arrancaron páginas enteras de un testimonio invaluable”. Por su parte, José Francisco Aguilar Moreno, del INAH Coahuila, destacó que “lo que se logró en Cuatro Ciénegas es una muestra del compromiso institucional con la recuperación del patrimonio y de la capacidad que tienen las restauradoras mexicanas, cuyo reconocimiento ha trascendido fronteras”.
Impacto y relevancia de la restauración
La intervención, encabezada por especialistas del INAH, no solo reparó los daños visibles, sino que también sentó un precedente para futuras restauraciones de arte rupestre en México. Los abrigos rocosos de Cueva Pinta son considerados un testimonio invaluable de las culturas prehispánicas de la región. La restauración implicó técnicas avanzadas para estabilizar las rocas y recuperar las pinturas afectadas, logrando devolver parte de su integridad al sitio.



